
El vicepresidente de Estados Unidos,
“Es un acuerdo de paz regional. Incluirá a los países del Golfo, a Israel y al Líbano”, afirmó Vance durante la conversación. El funcionario insistió en que el documento establece obligaciones concretas para Irán y negó que represente una transferencia automática de recursos hacia la República Islámica.
PUBLICIDAD
Uno de los principales cuestionamientos al acuerdo gira en torno a la posibilidad de que Irán reciba
“Si Irán financia a Hezbollah, no permitiremos que una gran cantidad de activos descongelados lleguen a manos iraníes”, aseguró.
Según explicó, la lógica del acuerdo consiste en ofrecer incentivos económicos únicamente si el régimen iraní modifica determinadas conductas que Washington considera desestabilizadoras. Entre ellas mencionó el respaldo a
PUBLICIDAD
Para ilustrar el mecanismo, citó la posibilidad de futuras inversiones de países árabes en territorio iraní.
“
PUBLICIDAD
Durante la entrevista, Vance sostuvo que la estructura del acuerdo busca impedir que Irán vuelva a desarrollar un arma nuclear. Según su versión, las instalaciones utilizadas para enriquecer uranio y otras capacidades asociadas al programa atómico fueron severamente dañadas durante el conflicto.
“Nuestro plan bajo este acuerdo es que los iraníes reciban beneficios siempre y cuando desmantelen ese programa de armas nucleares”, afirmó.
También adelantó que las futuras negociaciones incluirán mecanismos de verificación internacional. “La inspección y la verificación estarán sobre la mesa”, dijo al referirse a los controles previstos para supervisar el cumplimiento de los compromisos.
PUBLICIDAD
Vance remarcó que no basa sus expectativas en promesas iraníes, sino en un esquema de incentivos y sanciones. “No les creo. No confío en lo que dice nadie. Confío en lo que hacen”, afirmó. “A medida que hagan más, recibirán más; si hacen menos, recibirán menos”.
Diferencias con el acuerdo nuclear de Obama
Otro de los puntos abordados fue la comparación con el
Vance argumentó que la iniciativa actual cuenta con un respaldo regional que, según él, no existió entonces.

“Los países árabes del Golfo odiaban aquel acuerdo”, sostuvo.
En contraste, aseguró que los aliados de Washington en la región consideran el nuevo entendimiento como una oportunidad para modificar la dinámica de seguridad de Medio Oriente.
PUBLICIDAD
El vicepresidente también rechazó las comparaciones con el Plan Marshall formuladas por algunos críticos.
“
PUBLICIDAD
Vance definió el documento como un punto de inflexión en una relación marcada por casi cinco décadas de enfrentamientos entre Washington y Teherán.
“Tenemos una oportunidad real aquí”, señaló. Sin embargo, insistió en que el resultado final dependerá de la respuesta iraní durante los próximos meses.
Según explicó, el escenario que busca la Casa Blanca incluye el fin de la guerra, la reapertura estable del estrecho de Ormuz, la limitación permanente del programa nuclear iraní y una reducción de las tensiones que involucran a Israel, el Líbano y otros actores regionales.
PUBLICIDAD
“Si cumplen con el acuerdo, será mucho mejor para Estados Unidos y también para Irán”, sostuvo. “Y si no cumplen, no obtendrán nada”.
Compartir nota:

Deja una respuesta