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El presidente de Francia Emmanuel Macron aseguró este domingo que «nada justifica» ni «excusa» los disturbios y saqueos registrados la víspera en plenas protestas contra el encarecimiento de la vida y prometió que los autores de estos actos, que conmocionaron el país, «pagarán».
A seis meses de la elección presidencial, a la que ya no puede presentarse, el caos registrado el sábado las grandes ciudades puso bajo presión al gobierno, acusado de no haber anticipado el riesgo de desbordamientos.
Cientos de tiendas saqueadas, el ayuntamiento de Limoges incendiado y el de Marsella dañado, autos quemados, choques entre alborotadores y fuerzas de seguridad,… Las autoridades describieron un caos «sin precedentes», que dejó casi 2.400 detenidos y unos 1.000 policías heridos.
«Todos sentimos esta noche rabia y vergüenza (…) Ver las calles de nuestras ciudades devastadas de este modo es insoportable», lamentó el mandatario, que prometió «ayudas rápidas» a los comerciantes afectados por los saqueos, que continuaron este domingo.
A los autores de los disturbios y saqueos, de los que acusó a «grupúsculos de extrema izquierda» y a «delincuentes», les dijo que «pagarán» y «responderán» de sus actos. «Nada lo justifica, nada lo explica, nada lo excusa», agregó.
El mandatario centroderechista, que desde 2017 enfrentó varias oleadas de protestas sociales y disturbios urbanos, pidió en cambio no «confundir» a los vándalos con quienes llevaron a las calles sus reivindicaciones «legítimas» en manifestaciones multitudinarias.
Cuando los franceses descubrían el alcance de los destrozos y los empleados municipales todavía estaban limpiando las calles llenas de restos calcinados de las barricadas erigidas con basura, bicicletas y mobiliario urbano, nuevos disturbios estallaron en París.
Una concentración no autorizada reunió a cientos de personas en la plaza de la República, en el centro de la ciudad, donde fueron saqueados al menos cinco comercios.
Las fuerzas de seguridad, que detuvieron a 42 personas, intentaban dispersarlas con gas lacrimógeno y granadas aturdidoras.
En la ciudad de Lyon, en el sureste, la policía se enfrentó a jóvenes que intentaron saquear una tienda de ropa de lujo
Al menos 1.500 comercios resultaron dañados en todo el territorio el sábado, según la Federación de Comercio y Distribución.
La presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, anunció una comisión parlamentaria para investigar la violencia, así como la actuación de las fuerzas de seguridad, cuestionada por la oposición y varios alcaldes.





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