Cornelio Gonzáles Torres, director de la DRELM, sostuvo que los padres de alumnos con faltas graves deberán asumir responsabilidades ante las autoridades si no acuden a las escuelas, esto en el marco de la difusión de nuevos lineamientos de conducta presentados por el Ministerio de Educación.
En declaraciones a Exitosa, el representante de la DRELM afirmó que se busca impedir que grupos de estudiantes impongan control mediante amenazas, armas, venta de drogas o agresiones digitales. El funcionario afirmó que la medida responde a “15 años perdidos” en los que considera que el sistema educativo no tuvo mecanismos suficientes para actuar.
La Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana vinculó la nueva normativa con hechos detectados en colegios: estudiantes que venden pastillas y cigarrillos electrónicos, portan armas o cuchillos, amenazan a docentes en redes sociales y forman grupos para actividades delictivas fuera de los planteles.
Gonzáles Torres reveló que directores de colegios cercanos a la sede regional han recibido amenazas de un grupo de 15 estudiantes ya identificados. “Te vamos a matar si sigues con lo mismo, si sigues poniendo orden en la escuela”, relató sobre los mensajes difundidos en internet.

El director regional señaló que la decisión adoptada por el Ministerio de Educación obliga a los padres a participar en la formación de sus hijos cuando sean citados por la institución educativa. Si un alumno recibe una sanción o es separado de su colegio, dijo, será el padre quien deba gestionar la continuidad de sus estudios en otro centro que pueda ejercer mayor control.
“Ya los directores se les está dando una potestad que ellos en 24 horas se enteren de la denuncia y si ven que es muy grave, tienen que recurrir inmediatamente a las vías… si es alevosía, este caso que pueda ir al poder judicial, inmediatamente al Ministerio Público para que corra su traslado”, indicó el director de la DRELM.
Para los casos en los que los padres no respondan a los llamados de la escuela, Gonzáles Torres describió el mecanismo previsto: “Si el padre de familia no asiste a la institución educativa para velar por su hijo, va a ser denunciado en el Ministerio Público, en la Defensoría del Niño y del adolescente”.

La norma propuesta por el Minedu está en una etapa de recepción de aportes durante 15 días para que cualquier ciudadano pueda realizar comentarios sobre su contenido. El funcionario indicó que el documento contiene 30 indicadores destinados a clasificar las faltas como leves, graves o muy graves.
El esquema establece que los docentes intervienen primero ante las faltas leves y que los directores, junto con un comité de gestión, actúan en el siguiente nivel. Ante una denuncia considerada muy grave, los directores tendrán 24 horas para evaluar el caso y recurrir a las vías correspondientes, incluido el Ministerio Público o el Poder Judicial.
Gonzáles Torres afirmó que antes no había una reglamentación clara para responder a estudiantes identificados por amenazar con matar a profesores o balear una escuela. “Se identifica y a veces siguen en la escuela porque no había una reglamentación clara. Ahora ya está tipificado aquí como faltas muy graves”, dijo.
El funcionario sostuvo que también quedaron incorporadas conductas vinculadas con la difusión de contenido dañino en redes sociales, la difamación contra docentes, las denuncias falsas, la extorsión y el ciberacoso. Según explicó, los estudiantes que deterioran la imagen de una institución o de otros alumnos podrán enfrentar sanciones bajo la nueva clasificación.

La DRELM también detectó casos de estudiantes que se organizan para vender estupefacientes dentro de los colegios. Gonzáles Torres sostuvo que, pese a que eran identificados, las autoridades escolares carecían de herramientas normativas para responder.
“Sabemos que el alumno tiene derechos, pero también le decimos a ellos: ‘Tú tienes deberes y tienes que respetar el derecho de los demás’”, afirmó Gonzáles Torres.





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