
Latinobarómetro cumplió 30 años monitoreando la región y sus datos de 2026 muestran un
La investigación identifica siete alternancias electorales entre 2024 y 2026 —Panamá, Uruguay, Bolivia, Chile, Honduras, Perú y Colombia— que modificaron el mapa político regional en menos de dos años. Según el documento, 11 de los 18 países de la región pasaron a ser gobernados por la derecha en ese período, mientras la izquierda solo ganó en Uruguay y gobierna en cuatro países en total.
PUBLICIDAD
Apoyo a la democracia: brechas de hasta 38 puntos entre países

El respaldo a la democracia varía de manera considerable según el país.
En el extremo opuesto se ubica
PUBLICIDAD
El informe destaca además que los países donde la izquierda fue reemplazada por la extrema derecha en 2026 registraron los mayores incrementos: en Colombia el apoyo a la democracia subió 10 puntos porcentuales, en Perú 9, en Honduras 6 y en Chile 2. Son los pueblos de la región, en palabras del documento, los que “han aprendido a utilizar” la alternancia en el poder como “el instrumento de la democracia” para deshacerse de gobernantes que no cumplieron sus promesas.
El Estado pierde eficacia a ojos de los ciudadanos

Uno de los hallazgos centrales del informe es el deterioro sostenido en la percepción sobre el desempeño estatal. En 2026, solo un 26% de los latinoamericanos considera que el Estado ha hecho “mucho o algo” por ellos, frente a un 73% que sostiene lo contrario. La brecha se amplió 10 puntos porcentuales respecto de 2011, cuando el porcentaje de insatisfechos era de 63%.
PUBLICIDAD
El documento vincula directamente este deterioro con el declive del respaldo democrático registrado desde la década de 2010.
Solo dos países mejoraron esta percepción entre 2011 y 2026: El Salvador, que pasó de 40% a 52%, y Chile, de 29% a 39%. En contraste, Uruguay perdió 20 puntos y Panamá, 36 puntos porcentuales en el mismo período, justamente los dos países donde el apoyo a la democracia cayó tras la última alternancia.
PUBLICIDAD
La insatisfacción se replica en los servicios públicos concretos. La satisfacción con la educación pública cayó de 55% en 2011 a 40% en 2026. Los hospitales públicos pasaron de 46% de satisfacción en 2009 a 28% en 2026, mientras el sistema judicial se desplomó de 33% a 22% en el mismo lapso. La policía fue la institución que menos retrocedió, de 35% a 30%.
Instituciones políticas con legitimidad limitada
El informe mide también cuán indispensables consideran los ciudadanos a los pilares institucionales de la democracia. Las elecciones son el elemento con mayor legitimidad: un 74% de los latinoamericanos sostiene que sin ellas no puede haber democracia, muy por encima de los partidos políticos (55%), el parlamento (59%) y la oposición.
PUBLICIDAD
Los partidos políticos sufrieron la mayor caída de legitimidad entre 2013 y 2023, cuando pasaron de 58% a 44% de ciudadanos que los consideraban indispensables, con una recuperación posterior a 50% en 2024 y 55% en 2026. En materia de confianza institucional, el panorama es aún más crítico: todas las instituciones medidas, con excepción de la Iglesia (63%), registran una confianza inferior al 50%. Los partidos políticos ocupan el último lugar, con apenas 15% de confianza ciudadana.
La desconfianza en el sistema de partidos tiene su correlato en la representación parlamentaria. En 2015, un 70% de los latinoamericanos declaraba no sentirse representado por el parlamento; en 2026 esa cifra trepó a 76%. El país donde mejor se percibe esta representación es El Salvador, que de todos modos no supera el 35%.
PUBLICIDAD
Corrupción y candidatos con causas judiciales

El informe subraya que las acusaciones y condenas por corrupción dejaron de ser un obstáculo para acceder a la presidencia en varios países de la región. Los casos de Panamá, Perú y Honduras ejemplifican este fenómeno, según el documento, que además precisa que la percepción de avance en el combate a la corrupción se mantiene estable “con vaivenes” en aproximadamente un tercio de la población a lo largo de tres décadas.
El texto menciona el caso de
PUBLICIDAD
En Argentina, el informe recuerda que la oposición de
El documento advierte que el fenómeno revela un patrón regional: “los pueblos quieren al menos tener la ilusión de que la soberanía reside en ellos” a través de elecciones, incluso cuando desconfían de los partidos y las instituciones que las organizan. Esa demanda explica, según el informe, la reacción generalizada ante el anuncio de
PUBLICIDAD
Actitudes autoritarias y la tentación del líder fuerte
El informe identifica un crecimiento sostenido de las actitudes favorables a gobiernos no democráticos si estos resuelven problemas concretos. La proporción de latinoamericanos que afirma que “no importaría que un gobierno no democrático llegara al poder si resuelve los problemas” pasó de 44% a 52% entre 2002 y 2026.
Nueve países superan el 50% en esta medición.
Cerca de un tercio de los ciudadanos de la región considera que la democracia puede funcionar sin partidos políticos ni congreso, mientras que solo un 22% sostiene que puede prescindir de elecciones. El informe atribuye las mayores debilidades democráticas a los países de Centroamérica.
Percepción internacional: ambigüedad sobre qué es una dictadura
Uno de los hallazgos más singulares del informe es la falta de consenso ciudadano sobre la naturaleza de ciertos regímenes. Un 41% de los latinoamericanos califica a
Los países que menos califican a Estados Unidos como democracia son gobernados por la izquierda:
El documento también señala que existe ambigüedad similar respecto de El Salvador, calificado como “la dictadura más joven de la región”, lo que indica que “la agenda no lo califica como tal unánimemente” y que la información que reciben los ciudadanos sobre la naturaleza de ese régimen “no es inequívoca”.
Percepción de seguridad y crimen organizado

El informe registra una disminución general en la percepción de la presencia del crimen organizado donde viven los encuestados: de 35% en 2020 a 29% en 2026. Sin embargo, el comportamiento no es uniforme entre países.
En Ecuador, Bolivia, Panamá, Perú, Paraguay, Honduras y República Dominicana —integrantes de lo que el documento denomina “El Escudo de las Américas”— la mención a la presencia de crimen organizado aumentó entre 2020 y 2026. En cambio, disminuyó en Colombia, Costa Rica, Chile, Argentina y El Salvador, país donde la caída fue la más pronunciada: de 41% en 2020 a apenas 9% en 2026.
La preocupación ciudadana por ser víctima de un delito, que había caído hasta un mínimo de 55% en 2020, repuntó a 60% en 2026, según los datos del informe.
Puede consultar el informe completo en este sitio.Compartir nota:


Deja una respuesta