¿En qué momento de extraña inconsciencia aceptamos que los
Se está creando una nueva
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Sin embargo, todo lo que está ocurriendo no se queda solo en el antisemitismo, porque la censura y el boicot contra determinadas personas públicas no solo es por su condición judía, lo cual es muy relevante, sino por las ideas que defienden, más allá de su identidad. De ahí que algunos que no somos judíos, suframos el mismo boicot. Es decir, no solamente son judíos, sino que se perciben como “judíos malos”, y es ahí donde el mundo se divide entre el director de
La escuela de Bardem, es decir el “bardenismo”, no persigue a los judíos en general. Para eso ya están los miles de descerebrados cuya diarrea mental se esparce por las redes, las universidades, los campos de fútbol, los discursos políticos y por tantos otros rincones oscuros. Lo que persigue el bardenismo es la libertad de pensar, de interrogarse y de llegar a conclusiones que no cuadran con el pensamiento único impuesto. El proceso para derrotar el pensamiento libre es preciso y minucioso:
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Javier Bardem, Susan Sarandon, el sabio Macklemore, los ruidosos Swifties del Against Genocide, son la nueva policía del pensamiento, herederos de todos los inquisidores de todos los tiempos que intentaron matar el derecho a pensar, a disentir y a atreverse a expresarlo. Se venden como almas solidarias, pero son vulgares censores, tan cobardes, que necesitan imponer, perseguir y señalar, antes de admitir el debate. Son simplemente lo que parecen: una policía religiosa adscrita a la nueva fe del palestinismo.
@RaholaOficial
Web: https://pilarrahola.com
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