La batalla de Kiev: cuando el nazismo arrasó con 800.000 soviéticos pero Hitler cometió el error que lo llevó a perder la guerra

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Georges Didi Huberman
Hitler optó por que las fuerzas germanas avanzaran hacia Ucrania, Leningrado y Moscú de manera simultánea. Foto: AP
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Ningún otro

Pero además, la batalla fue salvaje en su impacto contra las fuerzas soviéticas más allá del territorio en el que se produjeron los enfrentamientos: desencadenó

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La invasión hacia el este

Todo empezó el 22 de junio de 1941, cuando el régimen liderado por

El grupo del Centro iba a la conquista de

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La Ucrania que encontró el nazismo no se parecía a la que había planificado Hitler porque por allí había pasado con toda su ferocidad el

Batalla de Kiev (1941)

Las fuerzas hitlerianas movilizaron 3,6 millones de hombres hacia el este para invadir la Unión Soviética.

El

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Táctica y estrategia de guerra

Las tropas alemanas avanzaban. Hacia agosto de 1941, el grupo de Ejércitos del Centro había logrado grandes victorias en las zonas de

Ese fue el escenario en el que Berlín empezó a partirse en dos. Por un lado, Hitler. Por otro, los más altos mandos del ejército alemán. Lo que estaba en discusión era qué hacer en términos de táctica y estrategia de guerra: se oponían dos doctrinas bien diferentes.

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Los generales estaban liderados por Franz Halder, jefe del Estado Mayor, y Heinz Guderian, comandante de las tropas acorazadas. Sostenían que

Pero el

Churchill y Stalin

Stalin (izq.) le prometió a Churchill (der.) que no replegaría las fuerzas soviéticas ante una invasión nazi a Kiev.

El 3 de agosto de 1941, Hitler impuso su voluntad y ordenó desviar más tropas de las que avanzaban por territorio soviético hacia territorios ucranianos para cercar Kiev con cientos de miles de soldados.

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Al mismo tiempo, la cúpula de poder de la URSS estaba en plena crisis. Stalin recibió la recomendación de evacuar la capital de Ucrania y reordenar las tropas, pero el líder del régimen soviético rechazó esa posibilidad. Según argumentó, le había prometido al premier británico

Por órdenes de Stalin, el mariscal Semión Budionni, afín a cumplir todo lo que dijera el líder soviético, quedó a cargo de proteger Kiev. El funcionario militar organizó una “defensa estática”, una opción ya antigua para ese momento: desplegó caballería y tanques de infantería, y renunció a cualquier cobertura aérea. Más de 100.000 civiles ucranianos fueron forzados a cavar zanjas anti-ataque y sembraron miles de minas. Además, levantaron unos 750 búnkeres de hormigón alrededor de la ciudad.

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Cronología de un encierro

El primer gran golpe del nazismo durante la Batalla de Kiev fue entre fines de julio y principios de agosto. El Grupo de Ejércitos Sur capturó a más de 100.000 prisioneros soviéticos en el marco de la batalla de Umán, y eso despejó el camino hacia la capital ucraniana. Las tropas de vanguardia avanzaron y lanzaron los primeros ataques sobre la zona.

El 23 de agosto, los ejércitos desplegaron bombardeos masivos e incrementaron la presión sobre Kiev. La

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Batalla de Kiev (1941)

Kiev, destruida por el ataque alemán de 1941.

Al nivel del suelo, las fuerzas soviéticas resistían todo lo que podían: la infantería germana avanzaba pero sufriendo bajas. Los distintos grupos de fuerzas del nazismo se organizaron para cercar Kiev desde dos puntos al mismo tiempo. Ese cerco se cerraba cada vez más sobre la capital ucraniana, pero Stalin se negó a ordenar un repliegue de sus fuerzas hasta que fue demasiado tarde.

El cerco quedó completamente sellado el 15 de septiembre de 1941, cuando los dos grupos de ejércitos germanos se encontraron en la localidad de Romny, a 200 kilómetros de Kiev. La superficie encerrada era de unos 20.000 kilómetros cuadrados y allí

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La desesperación de los invadidos era tal que la orden fue que los cercados intentaran romper el anillo por sus propios medios, sin ninguna organización. Los soviéticos lanzaron contraataques con infantería y tanques, pero en pleno caos, sin ninguna articulación entre las distintas divisiones de sus ejércitos.

Los cañones, la artillería y los aviones bombarderos del Eje se llevaron puestas esas intenciones de resistir: masacraban lo que se les ponía delante. El general Kirponós, que había quedado a cargo de la defensa, fue ametrallado hasta la muerte el 20 de septiembre.

Un día antes, las fuerzas alemanas ya penetraban las calles de Kiev.

Batalla de Kiev (1941)

La infantería de las fuerzas alemanas rodeó el perímetro de Kiev a través de dos grandes grupos de soldados. El 19 de septiembre entraron a la ciudad y una semana después se produjo la rendición soviética.

El 26 de septiembre de 1941 cayeron los últimos focos de resistencia en la capital ucraniana. Ya no quedaban ni víveres ni municiones para defenderse. Alemania reportó la captura de

La masacre de Babi Yar: antisemitismo en el barranco

La maquinaria de exterminio nazi desplegó toda su ferocidad contra la población civil de Kiev apenas terminó de consolidar la ocupación de la ciudad.

Una de las primeras muestras de la crueldad del nazismo en Ucrania fue el 27 de septiembre, apenas un día después de la capitulación. Los máximos mandos de las SS que habían sido destinados allí se presentaron en un hospital psiquiátrico que funcionaba en la zona de Babi Yar y ejecutaron a sangre fría a las 752 personas que permanecían internadas allí. En la puerta del lugar, colgaron un cartel que decía “

Al día siguiente, las calles de Kiev se llenaron de carteles y altoparlantes que repetían constantemente un mismo mensaje:

Masacre de Baby Yar en Kiev en la segunda guerra mundial

Las SS fusilaron a quemarropa a más de 33.000 judíos en 36 horas. Fue la llamada «Masacre de Babi Yar». (The Grosby Group)

El nazismo instaló la versión de que organizaría, a partir de esa gran convocatoria, una especie de “reasentamiento” de la población judía. Reunieron a miles de hombres, mujeres, niños y ancianos en la esquina señalada, a pocos metros del cementerio judío de Kiev. Los escuadrones de muerte de las SS hicieron marchar a la multitud hasta el llamado “barranco de Babi Yar”, al noroeste de la ciudad.

Cuando estaban a metros del borde del barranco, todos fueron divididos en grupos y obligados a entregar sus pertenencias y documentos. Después, los forzaron a desnudarse por completo y a caminar en fila hasta el fondo de la fosa. Las SS disparaban a quemarropa en la nuca de todos los que caminaban.

En apenas 36 horas de masacre ininterrumpida, el nazismo asesinó a 33.771 judíos de Kiev. Las SS cubrieron a sus víctimas con tierra y cal. La masacre de Babi Yar fue el mayor fusilamiento masivo en una sola operación de la Segunda Guerra Mundial. El lugar seguiría siendo usado por el nazismo para fusilar gitanos, pacientes psiquiátricos, partisanos y homosexuales.

Un error definitivo

Siguiendo estrictas instrucciones de

En términos tácticos, esa victoria era incuestionable para las fuerzas germanas, que destruyeron casi completamente a todo el Ejército Rojo en el Frente del Suroeste. Las fuerzas hitlerianas se hicieron con enormes recursos agrícolas y demostraron cuánto podían equivocarse los ejércitos soviéticos.

Hitler

Hitler optó por una gran decisión táctica, que le costó carísimo en términos estratégicos.

Pero en términos estratégicos, las decisiones tomadas por el Führer implicaron

La demora hizo que se retrasara el lanzamiento de la

Antes de llegar a Moscú, los germanos tuvieron que combatir en medio de la llamada

Los alemanes no tenían ni indumentaria invernal para esas condiciones, ni combustible que no se congelara. Las reservas soviéticas llegaron desde Siberia y enfrentaron a un ejército alemán exhausto y colapsado. Además, la victoria en Kiev hizo creer a las altas cúpulas nazis que el Ejército Rojo estaba completamente colapsado en todos sus enclaves, algo que no era efectivamente así.

Hitler apostó por hacer caer Ucrania, Leningrado y Moscú de manera simultánea, lo que fragmentó el poderío militar del Reich, desgastó a las fuerzas y el equipamiento nazi y alargó los tiempos, acercando los combates al invierno. Las fuerzas del nazismo no tenían las reservas humanas para enfrentar el enorme desafío del largo plazo, algo que sí tenían la Unión Soviética y los Aliados.

El nazismo ganó la batalla de Kiev y en términos tácticos fue insuperable en esos días del fin del verano de 1941. Pero la estrategia adoptada por Hitler fue su condena: esa decisión sería el germen de su derrota final.

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