Un fiscal federal describió a
“Robo, mentiras, encubrimiento”, afirmó
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El proceso, que según
Las acusaciones de robo de tecnología a competidores
Según la fiscalía, Huawei conspiró para robar secretos comerciales de varias empresas estadounidenses con el fin de obtener una ventaja competitiva desleal.
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The New York Times, por su parte, identificó seis compañías afectadas según la acusación: Cisco Systems, Motorola Solutions, Fujitsu, Quintel Technology, T-Mobile y CNEX Labs. El diario detalló que lo robado incluía código fuente y manuales de sistemas operativos, y que Huawei incluso habría implementado un programa de bonificaciones para empleados que sustrajeran información de competidores.
“
Uno de los episodios centrales del caso ocurrió en 2004, cuando un empleado de Huawei fue descubierto de noche fotografiando el interior de un dispositivo de red de un competidor durante una feria comercial en Chicago, de acuerdo con la acusación citada por
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En pocas palabras, la fiscalía sostiene que Huawei operó durante dos décadas mediante un patrón sistemático de robo de tecnología a rivales estadounidenses, mentiras sobre sus operaciones en Irán y maniobras para eludir sanciones, todo con el objetivo de dominar el mercado global de telecomunicaciones.
La defensa habla de competencia, no de conspiración
Los abogados de Huawei ofrecieron una versión opuesta de los hechos. “Se trata de competencia, no de conspiración. De innovación, no de robo. De negocios ordinarios, no de conducta criminal”, sostuvo
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Heberlig advirtió a los jurados que la fiscalía describirá actividades rutinarias de compañías tecnológicas globales “pero las va a distorsionar para intentar que parezcan criminales”. Según el abogado, el gobierno está “eligiendo a dedo hechos aislados que no deberían considerarse evidencia de una conspiración general que nunca existió”.
Sobre los incidentes con Cisco y T-Mobile, la defensa los calificó como “acciones de empleados individuales” y sostuvo que la gerencia trabajó para corregir la situación en cuanto tomó conocimiento. Respecto del episodio con el dispositivo de Fujitsu en la feria comercial, Heberlig lo definió como un “acto tonto” de un empleado que fue “despedido de inmediato”.
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El abogado defensor también apuntó contra la credibilidad de los testigos de la fiscalía. Según
El caso Irán y la detención de Meng Wanzhou

El expediente original, presentado en 2018, imputó a la compañía y a su directora financiera con fraude bancario y violaciones de sanciones por presuntamente falsear su actividad comercial en Irán para esquivar sanciones estadounidenses y mover millones de dólares a través del sistema financiero de Estados Unidos.
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La fiscalía sostiene que Huawei ocultó la naturaleza de su trabajo en Irán, incluso retirando su logo de los envíos hacia ese país, para poder blanquear dólares estadounidenses a través del sistema financiero y ayudar al gobierno iraní a espiar a sus propios ciudadanos, según relató Stout de acuerdo con
Ese esquema de negocios en Irán fue el origen de la detención en 2018 de la directora financiera de Huawei,
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Meng llegó a un acuerdo con la fiscalía en 2021 para evitar la cárcel y regresó a China, donde recibió una bienvenida de héroe, según describió
El diario neoyorquino recordó además que, horas después de la partida de Meng en 2021, China liberó a dos ciudadanos canadienses que había detenido en represalia por el arresto de la ejecutiva, aunque funcionarios estadounidenses aclararon que esa liberación no formó parte del acuerdo alcanzado con Meng.
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El testimonio del primer testigo sobre las operaciones en Irán
La fiscalía llamó como primer testigo a
Baheshti relató que se había sentido entusiasmado por la posibilidad de acercar el acceso a internet a ciudades pequeñas de Irán, pero que llegó a la conclusión de que Huawei no ayudaría en ese objetivo. “No parecían preocuparse por eso. Tenían su propia agenda”, declaró, de acuerdo con la agencia.
El testigo dijo que le resultó “indignante” comprobar, durante una reunión con trabajadores de Huawei, que la compañía china ofrecía un servicio “para analizar a la población (iraní) y su comportamiento en línea”. Baheshti abandonó Irán en 2011 después de que le informaran que estaba bajo investigación.
Huawei es el mayor proveedor mundial de equipamiento para redes inalámbricas de telecomunicaciones, pero tiene prohibido vender su tecnología a operadoras estadounidenses por temores a que represente un riesgo para la seguridad, una restricción que también aplican otros aliados occidentales como Canadá y el Reino Unido. Desde 2019, los proveedores estadounidenses tienen prohibido exportarle bienes y tecnología sin autorización del Departamento de Comercio.
A pesar de las restricciones, la compañía continúa vendiendo teléfonos inteligentes y equipos de redes en todo el mundo, y en los últimos años expandió su negocio hacia el desarrollo de chips de inteligencia artificial, en momentos en que el auge de esta tecnología dispara la demanda global de microprocesadores.
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