
Antes de escribir “Mama, just killed a man” (Mamá, acabo de matar a un hombre), el verso que abre
Un borrador temprano incluía la estrofa “Mama, there’s a war began / I’ve got to leave tonight” (Mamá, ha comenzado una guerra / Tengo que irme esta noche), según revela
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La obra llegó a las librerías coincidiendo con lo que habría sido el cumpleaños número 80 del cantante, el 5 de septiembre.
El material se basa en cuadernos y bocetos musicales hallados en la casa londinense del frontman tras su muerte en 1991, documentos que exponen las
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La búsqueda de identidad no se limitó a las letras. Austin recuerda haber presenciado una reunión temprana en la que los músicos debatían cómo llamarse.

Mercury propuso Queen, mientras el guitarrista
Consultada sobre su preferencia, ella se inclinó por la opción de May. “Freddie sonrió pero no dijo nada”, escribe. “Desde entonces me he preguntado si aquello fue una especie de prueba; si fue así, sospecho que no salí muy bien parada”.
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La canción nació como “The Cowboy Song”
El origen de
El verso le sugirió una historia del Viejo Oeste, por lo que llamó de manera informal al fragmento inconcluso
El cambio definitivo llegó después de que

Mary Austin especula que la experiencia de elegir el instrumento pudo influir en el rumbo operístico de la pieza.
“Cuando visitas una tienda de pianos, estás rodeado de sonido”, escribe Austin. “Escuchas instrumentos que se tocan, quizá música clásica en el local. No sé si de ahí surgió parte del pensamiento operístico, pero es posible”.
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Otras influencias musicales rondaban a Mercury mientras la canción tomaba forma, entre ellas Chopin, Mozart y
“Freddie escuchaba constantemente a Joni Mitchell, su álbum ‘Court and Spark’, o quizá ‘For the Roses’”, relata Austin. “Recuerdo sentir casi celos, lo cual suena ridículo ahora, pero es cierto de todas formas. ¡Joni Mitchell fue
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De “Mongolian Rhapsody” al título definitivo
Años después de iniciar la composición,
En la parte superior de una de sus páginas manuscritas aparece tachado
Otro inicio descartado decía “Time for goodbyes now / Is this reality?” (Es hora de despedirse / ¿Es esto la realidad?).
La frase “Nothing really matters to me” (
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Páginas enteras se dedicaron a las densas armonías vocales de la sección operística, donde palabras como “Galileo”, “Bismillah”, “Fandango” y “thunderbolt and lightning” (rayo y relámpago) funcionaron casi como guías para las voces.

Parte del material pudo aparecer incluso mientras el vocalista dormía. Austin recuerda cómo el cantante despertaba con fragmentos de letras que había soñado y se frustraba al no lograr recordarlos por completo.
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Por ese motivo adoptó la costumbre de “despertarse deliberadamente en mitad de la noche para anotar lo que recordaba”.
“Estaba tan obsesionado con ‘Bohemian Rhapsody’ que incluso
Esa obsesión también marcó sus horas de vigilia. Durante buena parte de su relación, Austin podía interrumpir a Mercury mientras componía al piano y él aceptaba con gusto una pausa para el té y la conversación.
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Pero mientras trabajaba en este tema, “ni siquiera se inmutó cuando entré”, recuerda. “Estaba tan concentrado que hasta su postura parecía distinta”.

Un rechazo a los ejecutivos y una emisión decisiva en la radio
La intensidad se trasladó al estudio, donde la banda pasó tres semanas grabando lo que entonces fue la producción musical más costosa de la historia.
Solo la sección operística requirió cerca de
Al final del proceso, algunos segmentos existían en cinta de octava generación, tan desgastada que la luz podía atravesarla.
El tema resultante, de casi seis minutos de duración, resultaba demasiado extenso para un sencillo convencional.
Los ejecutivos de EMI, la discográfica de la banda, pidieron recortes sustanciales.
La confianza no duró mucho. De regreso en su casa, el cantante temió “haber hundido su propia carrera y la de la banda”, escribe Austin.
Encontró un aliado en
En cambio, la emitió repetidamente durante todo un fin de semana. La centralita de la emisora se saturó con oyentes que preguntaban dónde comprar un sencillo que aún no había salido a la venta.
“Bohemian Rhapsody” se publicó sin cortes en 1975 y permaneció nueve semanas en el primer puesto de las listas británicas, además de convertirse en el primer éxito de
El tema volvió a escalar posiciones tras su aparición en la película
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