
La guerra en
Pero la importancia de Yemen va mucho más allá de su conflicto interno. Su ubicación frente al
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Bab el Mandeb, la clave estratégica
Los combates se concentran en el suroeste de Yemen, cerca de Bab el Mandeb, el estrecho que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y permite el acceso al
En tiempos de paz, esta ruta permite acortar significativamente los viajes marítimos entre Asia y Europa. Cuando la navegación se vuelve insegura, los barcos deben rodear África por el cabo de Buena Esperanza, lo que aumenta los tiempos y costos del transporte.

Los hutíes ya demostraron durante la guerra de Gaza que pueden utilizar su posición para amenazar la navegación. Sus ataques contra buques obligaron a numerosas compañías a modificar sus rutas.
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Ahora, la importancia de Bab el Mandeb es todavía mayor por la crisis en el
El factor Irán
Los hutíes son una fuerza yemení con intereses propios, pero mantienen una estrecha relación con

En junio, medios iraníes advirtieron que Irán y sus aliados podían activar “otros frentes” contra Estados Unidos, entre ellos Bab al Mandab.
Para algunos analistas, la ofensiva hutí beneficia directamente a Irán porque aumenta la presión sobre Arabia Saudita y abre un nuevo punto de tensión en las rutas marítimas. El investigador yemení Ahmed Hazaa, consultado por la agencia
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Otros expertos, consultados por el mismo medio, han sido más cautos. Farea Al Muslimi, de Chatham House, señaló que Irán puede beneficiarse de las operaciones hutíes sin necesariamente estar detrás de cada decisión militar.
Una guerra que nunca terminó
El conflicto actual tiene sus raíces en 2014, cuando los hutíes tomaron

Ocho años de guerra, entre 2014 y 2022, dejaron a Yemen sumido en una de las peores crisis humanitarias del mundo. Una tregua alcanzada en 2022 congeló las líneas del frente y redujo drásticamente los combates, aunque nunca se alcanzó un acuerdo de paz definitivo.
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Ese equilibrio comenzó a romperse tras nuevos enfrentamientos vinculados con el control del espacio aéreo yemení. La llegada a Saná de un avión iraní sin autorización saudita fue seguida por ataques contra el aeropuerto, atribuidos a Riad, y posteriores represalias hutíes.
Un gobierno dividido frente a unos hutíes fortalecidos
Durante los años de tregua, los hutíes aprovecharon para

Del otro lado, las fuerzas progubernamentales siguen divididas entre distintas facciones y grupos con intereses propios. Esa fragmentación dificulta una respuesta coordinada frente a los rebeldes.
El resultado es un escenario particularmente peligroso: los hutíes controlan Saná y buena parte de los principales centros poblados, mientras el gobierno y sus aliados conservan posiciones en el sur, incluida
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Por eso, Yemen puede convertirse nuevamente en mucho más que una guerra civil.
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