
Una expedición de botánicos de
La planta recibió el nombre de
PUBLICIDAD
Según la publicación científica citada por
El descubrimiento amplía el registro conocido<b> </b>

El estudio elevó a
El dato le da al descubrimiento un alcance que va más allá del registro botánico local y lo convierte en una referencia para el estudio de la distribución geográfica de este grupo vegetal.
PUBLICIDAD
El investigador
Las especies de este género suelen aparecer en selvas bajas húmedas durante todo el año. “Sin embargo, esta población fue descubierta en un bosque montano perennifolio estacional a una altitud de casi 1.000 metros (3.300 pies) sobre el nivel del mar”, agregó.
Su aspecto motivó el término de “flor del diablo”

La apariencia fue uno de los rasgos más destacados por los investigadores. La flor es en su mayor parte negra y presenta apéndices similares a cuernos que coronan una estructura en forma de cúpula, descrita como una especie de mitra.
PUBLICIDAD
A eso se suman zonas rojizas y anaranjadas intensas en la base, que los autores compararon con ojos brillantes de un demonio; esa imagen dio origen a la denominación
Chantanaorrapint sostuvo que “nuestro equipo coincidió unánimemente en que nombrarla
La planta, además, carece de hojas y depende de hongos para nutrirse: no fabrica su propio alimento mediante la luz solar, como ocurre con la mayoría de las especies vegetales, sino que obtiene recursos del subsuelo a través de esos organismos.
PUBLICIDAD
El número conocido de individuos es menor a 50 ejemplares

Pese al interés científico que despertó, el futuro de estos ejemplares fue presentado como frágil. Por ahora, solo se la conoce en
Con esos datos, fue evaluada de manera provisional como
Ese punto introduce un riesgo para un organismo que vive en un microhábitat reducido y que permanece oculto en el terreno. La combinación de una distribución mínima y un número de individuos muy bajo explica la preocupación expresada por los expertos.
PUBLICIDAD

Frente a ese escenario, Chantanaorrapint planteó que la participación de la comunidad será central para cuidarla: “Un paso fundamental es adoptar un enfoque de conservación sostenible alineado con el concepto de ‘El hombre y la biosfera’ de la UNESCO”.
El investigador añadió que ese esquema debe buscar un equilibrio entre la protección de la biodiversidad y la participación humana. También afirmó que “inspirar a la población local a enorgullecerse de su patrimonio natural no solo protege el microhábitat, sino que también fomenta un ecoturismo sostenible liderado por la comunidad”.
Compartir nota:




Deja una respuesta