02/09/2026 / Exitosa Noticias / Mundo / Actualizado al 02/09/2026
En Filipinas, en medio de una de las peores emergencias climáticas que atraviesa el país, una pareja decidió no posponer su sueño. Lhiane Galang y Gilbert Gibo se casaron en la parroquia de San Juan Bautista, en Hagonoy, provincia de Bulacán, pese a que el templo estaba inundado con agua hasta la cintura. Las imágenes de la ceremonia se viralizaron en redes sociales y se convirtieron en símbolo de esperanza en medio de la tragedia.
La boda se realizó con menos de 15 invitados y bajo condiciones insólitas. La novia llegó en un rickshaw elevado para proteger su vestido, que luego fue adaptado para evitar que la cola quedara sumergida.
La ceremonia fue breve debido a problemas eléctricos, y se utilizó una bocina portátil para amplificar las palabras del sacerdote. Aunque el párroco les sugirió posponer la boda, la pareja insistió en seguir adelante, tanto por razones personales y por estar convencida de que el amor debía imponerse a las circunstancias.
Las imágenes, difundidas en la página de Facebook de la parroquia, fueron compartidas por miles de usuarios y rápidamente se convirtieron en noticia internacional.
🇵🇭💍 Ni las inundaciones pudieron detener su boda.Lhiane Galang y Gilbert Gibo decidieron seguir adelante con su matrimonio pese a las intensas lluvias y las inundaciones que afectan a Filipinas.La pareja celebró su boda en una iglesia completamente inundada en la provincia… pic.twitter.com/UMZo6x10GN
La boda se produjo en medio de una emergencia nacional: las lluvias monzónicas, agravadas por ciclones tropicales, han provocado graves inundaciones en Filipinas.
En Bulacán, donde se celebró la boda, barrios enteros permanecen bajo el agua desde hace semanas. La provincia es una de las más afectadas, con miles de familias desplazadas y daños severos en viviendas e infraestructura. El presidente Ferdinand Marcos Jr. declaró el estado de calamidad en 178 ciudades y municipios, lo que permite movilizar recursos extraordinarios y acelerar programas de vivienda social.
Lluvias torrenciales gran Olongapo en Filipinas. pic.twitter.com/o59u4cV0JT
La boda de Galang y Chico se convirtió en un símbolo de resiliencia en medio de la tragedia. Mientras millones de filipinos enfrentan pérdidas y desplazamientos por las inundaciones, la decisión de esta pareja de seguir adelante con su ceremonia refleja la capacidad de encontrar luz en la adversidad.
El episodio recuerda que incluso en tiempos de crisis, la vida cotidiana y los sueños personales buscan abrirse paso, y que el amor puede convertirse en un acto de resistencia frente a la fuerza de la naturaleza.


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