
El martes pasó algo que hace un año parecía imposible:
¿Qué eran las FDS? Una alianza de milicias, con los kurdos como columna vertebral, que Estados Unidos armó en 2015 para
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¿Por qué ahora?
La respuesta corta es: porque a los kurdos no les quedaban muchas más opciones. En enero de este año, el ejército sirio lanzó una

A esa derrota militar se sumó algo todavía más determinante:
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Lo que se firmó el martes viene de un acuerdo más viejo: Abdi y al Sharaa lo habían pactado el 29 de enero, y lo reforzaron en marzo con un marco que incluía garantías culturales y lingüísticas para los kurdos.
Qué gana cada uno

Damasco gana control real sobre todo el país. Según la
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Los kurdos, a cambio, consiguieron algunas garantías: sus fuerzas se integrarán al Ministerio de Defensa con al menos cuatro brigadas, su policía (
Turquía es la gran ganadora silenciosa. Desde 2016 presiona para que se desarme una fuerza que considera un brazo del PKK, el grupo armado kurdo que combate al Estado turco desde hace décadas, y llegó a lanzar tres operaciones militares contra los kurdos sirios entre 2016 y 2019. Ahora
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La dimensión geopolítica
Este acuerdo no es solo un asunto interno sirio. Encaja en un tablero mucho más grande que se está reacomodando desde la caída de Assad.
Para Washington es la prueba de que su apuesta por al Sharaa funciona: el enviado especial de EEUU para Siria,
Por otro lado está
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Y después está
Lo que todavía no está resuelto
No todo quedó cerrado con el anuncio. Varios analistas advierten que hay dudas sobre cómo se va a organizar realmente el mando de las tropas kurdas dentro del ejército sirio. Rob Geist Pinfold, de King’s College London, resumió a
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En resumen: la disolución de las FDS marca el final de una etapa para los kurdos. Pero también es una pieza más de un rompecabezas donde Turquía gana influencia, Estados Unidos consolida a su nuevo socio, Israel observa con cautela y
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