Existe una gramática tácita que rige la
La gramática se tradujo en una
PUBLICIDAD
La doctrina nació en un clima de tensión, no de ingenua armonía. Entre 1907 y 1910, el

En 1982, durante la
PUBLICIDAD
La estructura de las relaciones bilaterales entre ambos países adquirió un carácter institucional en la segunda mitad de la década de 1980. Sarney y Alfonsín inauguraron, con el
Otro hito relevante en la relación bilateral es el acuerdo que dio origen a la
PUBLICIDAD

La gran mayoría de los presidentes de ambos países, independientemente de su ideología, comprendieron las reglas de esa estabilidad, incluso cuando la relación generó fricciones comerciales reales, como en los episodios de proteccionismo sectorial entre los gobiernos de Menem/Cardoso y entre
Hay que reconocer la lógica que mueve a Milei, aunque sea para refutarla. Su apuesta es que el antipetismo es una mercancía exportable, que la alineación ideológica con Bolsonaro y con Trump, y la cruzada retórica contra la “casta”, reportan más capital político nacional e internacional que el mantenimiento de una equidistancia diplomática que él interpreta como un vestigio de un establishment que pretende barrer. Es un cálculo coherente con el proyecto libertario-populista que lo llevó al poder. El problema es que ese cálculo confunde el público interno con el ámbito bilateral: lo que suscita aplausos en
PUBLICIDAD
Milei rompe con esa larga gramática, esa liturgia. Su ofensiva verbal contra Lula —al que ha tildado de corrupto, comunista y dinosaurio— ya sería en sí misma un gesto de amateurismo diplomático. Pero su viaje a São Paulo para presentar públicamente la candidatura presidencial de

Milei ha convertido un desacuerdo personal en una
PUBLICIDAD
El costo de esta ruptura no es solo simbólico. Es Argentina, y no Brasil, quien más necesita un
La asimetría, conviene recordar, no favorece a Milei: Argentina destina alrededor del 13 % de sus exportaciones a Brasil —que es su mayor comprador individual—, mientras que Brasil dirige a Argentina solo el 5,5 % de las suyas, para quien Argentina es el tercer socio comercial. La interdependencia viene mermando en los últimos años, pero la dependencia real discurre, por tanto, en un solo sentido. Aun así, el gobierno de Lula no va a dar la espalda a una nación hermana por la destrato del actual gobierno. Según la interpretación del Planalto, la conducta de Milei no menoscaba ni a Brasil ni a Argentina, sino que solo revela, con una claridad casi didáctica, el legado del actual Gobierno argentino ante la historia bilateral: la de quien, al atacar a su vecino, no escapa al precio que esa elección le exige a sí mismo.
PUBLICIDAD
Compartir nota:





Deja una respuesta