Extrema derecha, extrema izquierda: la conexión antisemita

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Mujeres envueltas en banderas israelíes frente a un reloj que cuenta los días desde el mortífero ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 en la "Plaza de los Rehenes" de Tel Aviv, Israel (REUTERS/Stoyan Nenov/Archivo)
Mujeres envueltas en banderas israelíes frente a un reloj que cuenta los días desde el mortífero ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023 en la «Plaza de los Rehenes» de Tel Aviv, Israel (REUTERS/Stoyan Nenov/Archivo)
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¿Qué une al actor Javier Bardem con el ex presentador de Fox News Tucker Carlson en sus charlas con el revisionista del holocausto Darryl Cooper? ¿Qué une al dirigente de Podemos Pablo Fernández con la podcaster de extrema derecha Candace Owens? ¿Y, qué une a Gustavo Petro con el teórico de la conspiración Alex Jones? O, sumado todo, ¿qué une al pensamiento de la extrema derecha con el pensamiento de la extrema izquierda? La respuesta seca es rotunda: les une el odio a Israel. O, dicho en los términos definidos por la IRHA, les une directamente el antisemitismo.

Por supuesto, el análisis requiere aplicar matices a la afirmación, pero los hechos son contundentes, a tenor de los últimos acontecimientos. Desde la guerra contra Hamas en Gaza, hasta la guerra contra Irán, pasando por la invasión de Ceuta, todo lo que ha ido ocurriendo, con implicación real o fictícia de Israel, ha permitido observar una convergencia inequívoca entre los postulados antiisraelíes de las derechas más extremas, lo que ya se denomina “la derecha woke”, y los postulados antiisraelíes del wokismo de izquierdas.

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Los ejemplos más reveladores unen inequívocamente a esos polos ideológicos, que se apuntaron desde el primer minuto de la invasión a la teoría de la conspiración israelí, con el Mosad como artífice de la crisis de Ceuta, a pesar de que ninguna evidencia lo sustentara mínimamente. Así lo confirmaron el Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB) o el Centro de Estudios Árabes Contemporáneos, que negaron tajantemente cualquier vinculación, pero ello no impidió que las teorías que aseguraban que Israel era el responsable se difundieran masivamente. Por ejemplo, la politicóloga egipcia Nadia Helmy difundió en X que se trataba de una “guerra híbrida” para castigar a Pedro Sánchez, y su teoría alcanzó a millones de usuarios, según el Centro de Investigación del Antisemitismo (ARC). La tesis fue rápidamente “comprada” por dirigentes y opinadores de extrema izquierda, como la activista radical Ana Kasparian (que define habitualmente a Israel como un “estado maligno”), o el diputado de Esquerra Republicana Gabriel Rufián, y fue sutilmente avalada por el propio ministro socialista Óscar Puente. Pero no solo. Por ejemplo, el inefable Javier Bardem puso en su

Si la difusión de la “conspiración israelí” respecto a Ceuta ha sido la canción del verano de la extrema izquierda, la extrema derecha lo ha convertido en un hit, reduciendo la distancia entre ambos polos a la nada. Los ejemplos son igualmente reveladores, con la podcaster de extrema derecha Candace Owens y el ex presentador de

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En total, y según el informe de Combat Antisemitism Movement, “en las 72 horas que siguieron a los primeros incidentes de invasión en Ceuta, el número de lectores de los ‘post’ subidos a la plataforma X llegó a los 103 millones”, viralizando la mentira de la conspiración y alimentando el odio a Israel. Y a pesar de que los bulos tenían matices diversos, en función de las obsesiones de cada lado ideológico, todos coincidían en la “conspiración israelí”, una versión moderna de la vieja “conspiración judía” del antisemitismo clásico. Nuevos tiempos y nuevos lenguajes, pero el viejo prejuicio judeófobo de siempre, alimentado a ambos lados de la acera ideológica. Si antes eran los banqueros judíos del centro de Europa que conspiraban para dominar la economía mundial -desde los Protocolos inventados por la Ojrana rusa, hasta los mitos nazis-, hoy serían los judíos de Israel y Wall Street quienes intentan dominarlo.

Javier Bardem y Candance Owens, a derecha y a izquierda, del comunismo al supremacismo: la misma mentira conspiranoide, el mismo odio a Israel, la misma supina estupidez.

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X: @RaholaOficial

Web: https://pilarrahola.com

Instagram: pilar_rahola/

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