
Un cuaderno abierto y una mano que tiembla recorriendo la hoja: así comienza muchas veces el diálogo con uno mismo.
¿Por qué el trazo, la forma y el ritual de escribir nos conectan con lo más íntimo?
Para
PUBLICIDAD
Según sus palabras: “Al placer de la escritura en cuanto a su contenido, se agrega en estos casos, el placer de dejar sobre el papel, la traza escrita, la huella en la tinta de la pulsionalidad del escritor”. Es decir, además de disfrutar el contenido, hay una satisfacción particular en ver cómo la tinta queda en el papel, como si cada trazo dejara una señal única y personal.

Tesone aclara que, aunque muchos usan teclado, todavía existen quienes
PUBLICIDAD
¿Qué pueden decir las mayúsculas, minúsculas y formas de la letra sobre nosotros?
El psiquiatra
Para López de Gomara, el estilo no es simplemente una decoración:
PUBLICIDAD

Hoy, en el mundo de los chats y las redes sociales, López de Gomara señala:
Por ejemplo: “Pensemos en alguien que escribe absolutamente todo en minúsculas, incluso los nombres propios y el comienzo de las oraciones.
PUBLICIDAD
En el otro extremo: “El uso sostenido de las mayúsculas, que casi universalmente se lee como un grito. Ahí no hace falta mucho psicoanálisis, el cuerpo entra en la letra.

“Se podría imaginar que aquel o aquella que utiliza caracteres grandes o en mayúsculas tiene un narcicismo más desarrollado que aquel o aquella que utiliza caracteres pequeños que dan cuenta de cierta inhibición”, agrega Tesone. Así, la letra manuscrita y sus detalles muestran mucho más que un simple trazo.
PUBLICIDAD
López de Gomara también describe lo que ocurre cuando aparece una mayúscula “en un lugar inesperado. Alguien que en medio de una frase en minúsculas coloca una palabra en mayúsculas sin saberlo del todo, señalando dónde pesa el acento de su discurso.
Agrega que no existe un significado fijo ni universal para estos usos, pero sí muestran cómo cada uno se relaciona con las reglas, la autoridad y el propio modo de comunicarse: “No hay diccionario de la mayúscula. Pero si el modo en que cada quien maneja las convenciones revela su relación particular con la norma, con la autoridad, con el lugar que se otorga a sí mismo y al otro en el acto de comunicar”.
PUBLICIDAD

¿Cómo afectan las emociones la forma en que escribimos?
A veces, el malestar o la alegría se cuelan en la forma en que escribimos mucho antes de que podamos reconocerlo. López de Gomara lo explica así:
En los casos de depresión, se observa “el fenómeno inverso. Menor cantidad de palabras, vocabulario más restringido, oraciones cortas y una tendencia notable al uso de la primera persona del singular, combinado con un vocabulario centrado en la queja, la falta, la pérdida”. Además agrega que: “las personas con mayor malestar emocional usan más pronombres en primera persona del singular y menos en primera del plural,
PUBLICIDAD

En estados de euforia o manía, “aparece la fuga de ideas trasladada al papel: frases larguísimas, encadenadas por ‘y’ o por guiones, saltos de tema abruptos, un ritmo acelerado que a veces se nota incluso en la cantidad de signos de exclamación”.
Tesone también recuerda que antes la caligrafía era parte fundamental de la formación en la escuela: “Antiguamente, formaba parte de las materias del secundario, la caligrafía, palabra en desuso, formaba parte de la formación. Se utilizaban lapiceras de tinta, y además distintas plumas, en función de cada letra”. Para muchos, ese ritual dejaba una huella emocional y visual que, según Tesone, aún hoy despierta nostalgia y placer.
PUBLICIDAD
La escritura, entonces, es ese espacio donde cada uno se expone, se esconde, se protege o se busca. Allí, en la forma de nuestras letras y en los silencios entre las palabras, quedan señales de lo que sentimos, de lo que no podemos decir en voz alta y de lo que todavía no logramos entender. Cada texto es una invitación a mirarnos de cerca, a descubrir historias propias en los detalles más simples. Quizás, al releer lo escrito, cada lector encuentre no solo un mensaje, sino también un eco de su propia manera de estar en el mundo.
Compartir nota:





Deja una respuesta