
El jurado de San Angelo, Texas, tardó apenas 30 minutos en decidir. El 9 de agosto de 2011, hace 15 años, Warren Jeffs fue declarado culpable de
Jeffs no dijo una sola palabra durante la audiencia de sentencia. Su abogado defensor informó al juez que su cliente le había instruido no hablar en su nombre. Permaneció de pie, inexpresivo, frente al jurado durante casi media hora en los alegatos finales. Llamó a un único testigo de la defensa: un hombre que leyó pasajes de las escrituras mormonas.
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La

La iglesia mormona mayoritaria, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (IJSUD), no practica la poligamia y es la más extendida en el mundo.
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Warren Jeffs asumió el liderazgo de la secta en 2002, tras la muerte de su padre, Rulon Jeffs. Había crecido dentro de la IFJSUD, fue director de la Academia Alta, una escuela privada de la secta en las afueras de Salt Lake City, y era considerado el sucesor natural. Rulon había tenido
En 2018 Jeffs había llegado a contraer matrimonio con 80 mujeres y niñas, aunque ninguna de esas uniones tenía reconocimiento legal. Entre sus “esposas espirituales” figuraban 25 menores de edad. También tomó como esposas a algunas de las
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Años después, ya con Jeffs preso, Naomie reveló en una docuserie llamada
Jeffs gobernó la secta desde dos enclaves geográficos. El primero fue
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En ambos lugares, las reglas eran las mismas: prohibición de televisión e Internet, ropa de estilo del siglo XIX, juguetes restringidos para los niños y

Un agente del FBI declaró durante el juicio que los padres que entregaban a sus hijas a Jeffs
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Briell Decker, la esposa número 65 de Jeffs, describió en la docuserie
En abril de 2008, las autoridades texanas allanaron el rancho YFZ. Lo que hallaron fue contundente: mujeres con vestidos de época,
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También encontraron notas manuscritas del propio Jeffs. Una de ellas decía: “Si el mundo supiera lo que estoy haciendo, me colgarían del árbol más alto”. La frase fue presentada como prueba en el juicio.
Un gran jurado del condado de Schleicher, en Eldorado, Texas, lo imputó en julio de 2008 por agresión sexual agravada, asalto sexual y bigamia. Jeffs se convirtió en uno de los 13 acusados de la IFJSUD en Texas, aunque era, con diferencia, el más buscado.
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Jeffs no esperó a que la justicia lo alcanzara. En junio de 2005, apenas días después de ser imputado en Arizona por ser cómplice en casos de conducta sexual con menores, abandonó Colorado City y desapareció. Las autoridades emitieron una orden de arresto y el FBI lo incluyó en su

Durante 14 meses recorrió distintos puntos de América del Norte para evadir su captura. Al revista
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Lo que llevaba en el auto al momento de la detención resultó revelador: pelucas, más de 54.000 dólares en efectivo, teléfonos prepagos y una carta que había escrito a miembros de la secta. El sheriff del condado de Mohave, Tom Sheahan, que lo tuvo bajo custodia en Arizona, lo describió sin eufemismos a The San Angelo Standard-Times: “Fue un problema desde el primer día, con sus huelgas de hambre recurrentes”.
El proceso legal de Jeffs fue, antes de la condena definitiva, una sucesión de idas y vueltas entre estados. En septiembre de 2007, un jurado de Utah lo declaró culpable de dos cargos de complicidad en violación por haber organizado
“Nos enseñaban que el profeta era la voz de Dios”, declaró Wall en una entrevista. “Si él decía que debías casarte, no podías negarte. Era tu deber espiritual”. En su libro

Esa condena fue anulada en 2010 por la Corte Suprema de Utah, que detectó errores en las instrucciones dadas al jurado. La decisión no lo liberó: Arizona tenía cargos propios pendientes. Pero cuando el fiscal de ese estado informó que las dos víctimas ya no querían continuar con el proceso, los cargos fueron desestimados. El camino quedó despejado para Texas.
Durante su tiempo en prisión preventiva, Jeffs protagonizó episodios que sus propios abogados reconocieron como difíciles de manejar.
El juicio que finalmente lo condenó comenzó en 2011 en San Angelo, Texas. Los fiscales presentaron tres tipos de pruebas que, en conjunto, no dejaban margen para la duda.
La primera fue una

Jeffs intentó ejercer su propia defensa durante parte del proceso, pero su estrategia fue errática. Argumentó que lo perseguían por sus creencias religiosas. El jurado no lo consideró relevante. Fue condenado el 9 de agosto de 2011.
Briell Decker, por su parte, narró en

Jeffs cumple su condena en la Unidad Louis C. Powledge, ubicada en el condado de Anderson, Texas, adonde fue trasladado en agosto de 2011. No tiene fecha proyectada de liberación.
Desde su celda, donde recibe las comidas y permanece en custodia para evitar agresiones de otros reclusos, Jeffs mantuvo durante años una presencia activa dentro de la IFJSUD. Llegó a recibir más de 1.000 cartas diarias de seguidores. Cada una debía ser abierta e inspeccionada por el personal penitenciario antes de llegar a sus manos.

Las autoridades carcelarias sospecharon que sus hermanos usaban dispositivos de grabación ocultos en relojes y lapiceras para registrar sus encuentros semanales con él. En 2022, un documento que se le atribuyó y fue distribuido por su hijo Helaman Jeffs convocaba a ex miembros a volver a la fe. “Recen para que Warren Jeffs quede libre y pueda reunirse con ustedes en sus congregaciones pronto”, decía el texto.
La hija de Jeffs, Rachel Jeffs, declaró años después de la condena que su padre seguía ejerciendo el control total sobre la IFJSUD desde la prisión. Quienes aún lo siguen lo consideran una figura de sacrificio: un profeta que está preso para expiar los pecados de su comunidad.
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