El nuevo apagón nacional en Cuba expuso una crisis energética que ya transformó la vida cotidiana de la isla

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La Habana sufren el cuarto apagón en un mes mientras la electricidad regresa lentamente
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Cuando amaneció este lunes, los semáforos seguían apagados en las principales avenidas de

El nuevo colapso del

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Antes incluso de preparar el desayuno,

“Lo primero que pensé esta mañana al empezar a preparar la comida fue que no quería que se echara a perder”, contó a

“Psicológicamente, uno experimenta incertidumbre, porque no hay certeza de nada. El sistema falló, pero 24 horas antes ya había habido un apagón parcial. ¿Alguien puede asegurarme que no habrá otro apagón mañana? Vivimos en este estado de incertidumbre, con mucha angustia, con mucha escasez, y psicológicamente tenemos que prepararnos con una mentalidad positiva, que es vivir y encontrar la manera de seguir adelante mañana”.

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La Habana amaneció con semáforos apagados, tránsito desordenado y servicios afectados por la falta de electricidad. (REUTERS/ARCHIVO)

La Habana amaneció con semáforos apagados, tránsito desordenado y servicios afectados por la falta de electricidad. (REUTERS/ARCHIVO)

Su testimonio resume el estado de ánimo de una población que aprendió a reorganizar la vida alrededor de los apagones. Cocinar cuando hay electricidad, cargar los teléfonos antes de que vuelva a cortarse el servicio, hacer compras en pequeñas cantidades para evitar perder los alimentos y resignarse a que cualquier planificación puede quedar interrumpida por un nuevo fallo del sistema.

Las escenas se repetían a lo largo de

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En ese escenario, Nosbiel Castillo describía un cansancio que ya parece instalado en la vida cotidiana.

“Es difícil levantarse, acostarse sin luz, despertarse sin luz; hay que vivir día a día”, dijo. “Es duro, porque las cosas se echan a perder en la nevera y simplemente no tienes ganas de trabajar”.

Los apagones en Cuba obligaron a millones de personas a reorganizar la vida cotidiana entre la comida, las compras y la carga de los teléfonos. (REUTERS/Norlys Perez)

Los apagones en Cuba obligaron a millones de personas a reorganizar la vida cotidiana entre la comida, las compras y la carga de los teléfonos. (REUTERS/Norlys Perez)

Durante las últimas semanas, los cortes de electricidad han llegado a superar las 30 horas consecutivas en algunos sectores de la capital, mientras que en varias provincias del interior pueden prolongarse durante días enteros. La electricidad dejó de ser una certeza para convertirse en una excepción.

Mientras los vecinos intentaban adaptarse a otra jornada marcada por la falta de energía, el

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El funcionario del Ministerio de Energía y Minas,

El propio funcionario admitió que el proceso está condicionado por la limitada disponibilidad de combustible, uno de los principales obstáculos que enfrenta el sistema energético cubano.

Los cortes de electricidad superaron las 30 horas en sectores de La Habana y se extendieron durante días en provincias del interior. (REUTERS/Norlys Perez)

Los cortes de electricidad superaron las 30 horas en sectores de La Habana y se extendieron durante días en provincias del interior. (REUTERS/Norlys Perez)

La

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Según el

Además, la administración del presidente

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En paralelo, el

En la mañana de este lunes, apenas el 23,1% de

Nadie, sin embargo, parecía dispuesto a celebrar demasiado. Apenas un día antes, un apagón parcial había anticipado el colapso total del sistema. En una

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