
La historia de
Según contó la revista
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La coincidencia comenzó cuando las dos familias formaron parte del mismo viaje de adopción. En ese momento, varios integrantes del grupo notaron que las bebés tenían un parecido extraordinario. Incluso uno de los padres, un profesor de microbiología, propuso realizar una prueba de ADN después de tomar muestras de las niñas, pero las familias rechazaron la idea porque pensaban que simplemente compartían rasgos físicos similares.
Meses después, una imagen cambió por completo la historia.
Una fotografía reveló el vínculo entre las hermanas

Stacey Coogle, madre de Olivia, estaba revisando fotografías del grupo de adopción en Facebook cuando encontró una imagen de una bebé que pensó que era su hija. Al observarla con más atención, descubrió que algo no coincidía: la niña de la fotografía no era Olivia.
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“Mi esposo miró por encima de mi hombro y dijo: ‘¿Cuándo tomaste esa foto de Olivia?’. Yo respondí:
La madre envió la imagen a Sherilyn Draper, madre de Emaline, junto con una fotografía que mostraba los rostros de ambas niñas lado a lado. La reacción fue similar: Draper también creyó inicialmente que la imagen correspondía a su propia hija.
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“Pensé: ‘Esa es mi hija, pero no es mi hija’”, relató Draper, quien vive en California, al medio estadounidense.
Después de hablar con sus respectivos esposos, ambas familias comenzaron a considerar la posibilidad de que las niñas fueran hermanas. Finalmente, cuando tenían aproximadamente 18 meses, realizaron una prueba de ADN que confirmó la sospecha:
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“Es un milagro que se hayan encontrado. Podrían haber pasado toda su vida sin saberlo”, afirmó Draper a
El encuentro presencial ocurrió pocos meses después de la confirmación genética. Cuando las niñas tenían 22 meses, la familia Coogle viajó a California para que las hermanas pudieran conocerse. En el aeropuerto internacional de San Francisco, una fotografía capturó uno de los momentos más entrañables de su historia:
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“¡Estaba llorando! Esto es un milagro. El hecho de que en 18 meses lo descubriéramos y en 22 meses volvieran a estar juntas es extraordinario”, dijo Draper.
Según sus familias, la conexión entre ellas apareció de inmediato a pesar de que no habían interactuado nunca hasta ese momento. “Pasaban las páginas de los libros una para la otra. Se alimentaban entre ellas. Había un vínculo muy claro, realmente se conocían”, explicó la madre de Emaline.
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Con el paso de los años,
Actualmente, ambas tienen 20 años y continúan compartiendo intereses similares, como el arte y la música. Olivia estudia diseño gráfico en la Universidad Estatal Murray, en Kentucky, mientras que Emaline cursa literatura inglesa y estudios asiáticos en Occidental College, en California.
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La doctora Nancy L. Segal, directora del Twin Studies Center de la Universidad Estatal de California en Fullerton y especialista en estudios sobre gemelos, incorporó a las hermanas en una investigación sobre gemelos adoptados desde China y criados por separado.
“Cuando eres adoptado de otro país y tus padres no tienen el mismo origen que tú, saber que tienes una hermana allá afuera es bastante importante”, explicó Segal a
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La investigadora además comentó que el caso insólito de Olivia y Emaline refuerza su teoría sobre ciertas conductas en los gemelos.
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