
Estados Unidos prepara una nueva arquitectura arancelaria para reemplazar los gravámenes temporales que expiran esta semana, con medidas que alcanzarán a 60 socios comerciales bajo el argumento del trabajo forzado, mientras escala simultáneamente la presión sobre Canadá y Brasil en el marco de la ofensiva comercial más amplia de la administración Trump desde el colapso judicial de febrero.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, anticipó el martes que Washington tomará “pronto” nuevas medidas arancelarias, sin precisar fechas. El anuncio se produce dos días antes de que expire, el viernes 25 de julio, el
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La nueva estructura arancelaria descansa sobre la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una base legal que la administración considera más robusta que los poderes de emergencia que el Supremo invalidó. La
Los aranceles se dividirían en dos niveles: 10% para países con prohibiciones parciales —entre ellos Canadá, la Unión Europea, México, el Reino Unido y Taiwán— y 12,5% para las economías sin ninguna legislación al respecto, categoría que incluye a China, India y Japón, entre otras cuarenta. “Estados Unidos tiene leyes que prohíben comerciar bienes con trabajo forzado. La mayoría de los otros países no las tienen, y los que sí las tienen no las aplican realmente”, declaró Greer ante la cadena
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REUTERS/Rodolfo Buhrer
El caso más explosivo fue Canadá. El lunes,
El primer ministro canadiense,
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Brasil concentra el otro foco de tensión.
El presidente
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