
La eliminación de en la semifinal del Mundial dejó una huella difícil de borrar en la memoria colectiva del fútbol británico. El equipo europeo, que soñaba con romper una sequía de seis décadas sin alcanzar la gloria máxima, vio cómo esa oportunidad se desvanecía en los últimos minutos de un partido cargado de emociones y decisiones polémicas.
La selección dirigida por
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La pregunta que se debatió el medio
El trasfondo del encuentro estuvo marcado por la presión que rodeaba a Tuchel, quien asumió el mando tras el criticado ciclo de
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Phil McNulty fue contundente al señalar uno de los factores clave en la derrota: “
La derrota no se explicó únicamente por la histórica rivalidad con el conjunto sudamericano. El propio análisis de
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El resumen de lo ocurrido se puede encapsular en una frase: Inglaterra estuvo a minutos de superar el muro que lo separaba del éxito durante seis décadas, pero se quedó una vez más en la puerta. El gol de Gordon había dado la impresión de que el equipo podía controlar el partido, aunque la realidad fue otra cuando Argentina apretó en el tramo final y logró la remontada.
En el centro de la polémica quedó también la gestión del plantel y las decisiones tácticas. McNulty puso el foco en la situación de
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El partido ante Argentina fue descrito por
El contexto de la derrota se agrava porque, más allá de la caída frente a un rival histórico, lo que más pesó fue la certeza de que la semifinal representaba una oportunidad inmejorable. “
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La selección inglesa deberá ahora conformarse con pelear por el tercer puesto ante
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