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La selección argentina es el T1000 del Mundial 2026. Sin el brillo del 2022, la Scaloneta se reconstruye ante cada golpe.
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Fernando Batista conoce al detalle de qué está hecho el seleccionado nacional. Trabajó en el complejo de Ezeiza en la era Scaloni y tuvo bajo su tutela en las juveniles a varios de los héroes de la Albiceleste, como
“
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Batista, ex defensor, histórico formador en Argentina, siguió de cerca la evolución de sus ex pupilos. Vale recordar que estuvo al frente de
“En los comienzos de este proceso, me tocó estar ahí con ellos. Es un orgullo, más allá de lo futbolístico, por cómo son como personas. Se merecen todo lo que les pasa”, destaca. “No tengo contacto diario con ellos, porque cada uno está con su vida, pero cada tanto intercambiamos mensajes. Y, cuando nos encontramos, charlamos”, cuenta.
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De cada uno se guarda un recuerdo. A Alexis y Nico González, por caso, no solo los conoció en albiceleste:
Del hijo del
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“En Infantiles, en Novena, en Octava, no le tocaba jugar. Y vivía lejos, todos los días tenía que viajar desde Escobar hasta el Bajo Flores. Dos o tres veces me vino a pedir el pase”, evoca. ¿Qué hizo Batista? “Uno trató de hablar con la familia, con Nico, toda gente sensacional. Les expliqué que tenía que hacer el sacrificio, que condiciones tenía. Salía del colegio, se comía un sándwich, se subía al colectivo, venía a entrenar y a la casa llegaba a las 9 de la noche. Hoy me pone muy contento ver adónde ha llegado”, describe el final.
Aquel Nico era delantero. “Hoy es polifuncional. En el fútbol moderno, les da a los técnicos la posibilidad de jugar distintos sistemas sin hacer cambios. Puede jugar de extremo, de interno, de punta. Es muy bueno físicamente y tiene un juego aéreo increíble, algo que a veces no se destaca mucho”, lo ensalza.
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A
El hermano del
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“
El suyo es un “proyecto en formación”, al que define como “arrancar un poco de cero”, porque los
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