España es
Primeros minutos y ya las cartas estaban a la vista. España quería el balón e instalarse en campo rival. Bélgica robar y correr. Y por la banda derecha, a la espalda de Cucurella, lo intentaron un par de veces. Cabe destacar que
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Cosa que los jóvenes no entienden. Porque Cubarsí se inventó un pase magistral a Álex Baena, que rompía entre la línea de 5 que planteaba Rudi Garcia. Disparo bloqueado, mano inclusive dentro del área, aunque con poco que añadir. Posición natural. Jueguen. A la siguiente Doku avisó a base de velocidad y facilidad para superar rivales. No hubo peligro sobre Unai, pero estaba claro que el tridente de los Diablos Rojos lo tenía él.
Pasaban los minutos y la balanza se iba inclinando hacia la portería del guardameta del Real Madrid.
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Tocaba reajustar para el segundo cuarto y así lo hizo el equipo de Rudi García. Quería más balón. No le funcionó. La pausa tuvo su efecto contrario. La Roja quería mover el marcador. Y lo hizo como mejor sabe. Jugadón saliendo desde atrás.
España quería más. Lamine Yamal estaba más suelto. Tanto que empezó a ser de las suyas. La primera llegó tras una diagonal de fuerza hacia dentro. No había manera de pararlo. Bueno sí, con falta. Y muy peligrosa en la frontal. Sería el propio Lamine quien tirara. No hubo suerte. Pero no iba a quedar la cosa ahí. Porque a la próxima que recibió volvió a hacer la misma jugada, esta vez buscando sorprender a su viejo rival. Lo intentó por el palo corto, raso, queriendo acusar la altura de Courtois. Se marchó fuera.
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Fue entonces cuando, con España en su mejor momento, Bélgica castigó. La primera vez que pudo jugar en campo rival aparecieron las estrellas. Doku con Trossard, este con De Bruyne; el ‘capi’ abre a Castagne y centro medido a
A la vuelta de vestuarios el guion no iba a cambiar. Lamine volvió a tenerla en un mano a mano, pero esta vez la partida cayó para Courtois. Sin embargo, Bélgica no iba a renunciar. Y si España tenía a Lamine, los belgas tenían a Doku. Otra vez el más peligroso moviéndose por todo el frente de ataque.
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Tocaba responder. Otra vez Lamine Yamal, tras una jugada larga de España, buscó las cosquillas de Courtois. Susto fuerte y La Roja volvió a recuperar el control. Y cuando parecía que estaba mejor, otra vez Bélgica hizo saber que tenía sus armas: Doku ganando línea de fondo y poniendo un centro atrás.
Pasaba la media hora de juego y el guion no iba a cambiar. España buscaba el segundo y Bélgica contragolpear. La tuvo Oyarzabal y volvió a responder Courtois. Se acercaban los Diablos y la zaga española estaba contundente. Así llegábamos a la pausa y último cuarto. Y de nuevo, otra sorpresa. Thibaut Courtois lesionado. Se marchó llorando.
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La baja del pilar defensivo pareció hacer daño a los belgas. La Roja estaba más atrevida. Bélgica más contenida. España se instalaba en campo rival. Los Diablos se encerraban. Había poco espacio y, con la lección aprendida de la
Y así fue. Mikel Merino. En la primera que tuvo, recogió el rechace después del remate lejano de Pau Cubarsí. Entrar y besar el santo. Tal vez sea porque
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