Este video presenta a dos individuos, un hombre y una mujer, ofreciendo declaraciones directamente a la cámara. El hombre, con barba y camiseta de rayas azules, se muestra en un entorno exterior con árboles. La mujer, que usa gafas y una camiseta blanca con un motivo de mariposa, aparece en lo que parece ser un área de juegos infantiles con estructuras coloridas. El formato corresponde a una serie de testimonios individuales.
Josué está viviendo en su “oficina”. Este hombre de 38 años vende pasteles y empanadas bajo unos toldos que instala en una esquina del centro de Caracas.
“Quisiera ir a trabajar, pero cómo hago.
Josué habla este miércoles 8 de julio desde la avenida Bolívar, una de las principales arterias viales de la capital venezolana, hoy convertida en una especie de enorme campamento con decenas de carpas desplegadas en sus amplias aceras.
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La mayoría de quienes están ubicados en la avenida Bolívar residen en los edificios vecinos de la
El último parte oficial del gobierno de
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Reclamo
Cada uno se las arregla como puede. Algunos están en unas pequeñas tiendas de campaña, que tratan de reforzar con grandes bolsas negras para protegerse en esta temporada de lluvias. Están los que comparten el dolor sufrido estos días y los que prefieren guardar silencio.
Josué ha corrido con más suerte. Tanto que logró encender un televisor para que sus hijos pasen el rato con sus videojuegos. Sin embargo, permanentemente se queja por la falta de apoyo de las autoridades.
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El reclamo se repite en todo el recorrido por la avenida Bolívar, aunque
“Ellos no ayudan”, afirma Oscar, aludiendo a las instituciones del Estado. Vendedor ambulante de 40 años, depende de la caridad para darle de comer a su esposa y tres hijos. “
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La carpa de Oscar es muy pequeña. “Si tuviera un mejor trabajo, podría estar más tranquilo”, se lamenta. Describe lo duro que es pernoctar en la calle.
Solidaridad
Voluntarios se acercan en motos y vehículos a repartir comidas y agua. “Venimos por nuestra cuenta, no somos parte de ninguna organización”, se presenta una señora que entrega envases con pasta y jugos a mujeres y niños.
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Los profesores de un colegio se acercan para distribuir limonadas y un grupo de cristianos evangélicos toman nota de las necesidades de las personas para colaborar en la medida de sus posibilidades.
Los edificios de la Misión Vivienda de la avenida Bolívar se llaman Oscar López Rivera, 5 Héroes Cubanos y Omar Torrijos, en homenaje al líder proindependentista de Puerto Rico, los espías cubanos detenidos en Estados Unidos en 1998 y el presidente de Panamá. El gobierno ya está adelantando las labores de evaluación y recuperación de estos inmuebles, pero la incertidumbre entre los habitantes no para de crecer.
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“No sabemos nada, cuándo podremos volver a nuestras casas, es una situación muy dura”, refiere Carmen, de 62 años, quien no disimula sus dudas sobre el desempeño de las autoridades.
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