
Los terremotos que sacudieron Venezuela esta semana pusieron de manifiesto
En el estado costero de
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El hospital está funcionando sin agua corriente, lo que obliga al personal a lavarse las manos y limpiar los suelos manchados de sangre con agua almacenada y suero intravenoso, dijo Lorenzo.
En Caracas, el techo de uno de los principales hospitales de traumatología de la ciudad se derrumbó parcialmente durante los dos terremotos del miércoles. El personal pidió a través de las redes sociales a los pacientes que no acudieran a menos que se tratara de una emergencia que pusiera en peligro la vida.
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La situación va más allá de los hospitales.
Los cortes de electricidad y las fallas en las telecomunicaciones complicaron aún más la respuesta. Con las redes de telefonía móvil fuera de servicio, los hospitales a menudo no reciben avisos previos de los pacientes que van a llegar, y solo se enteran de la gravedad de las lesiones cuando los heridos llegan.
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El personal de emergencias ha tenido que recurrir a sistemas de radio y a la conexión a internet por satélite de Starlink para comunicarse, ya que los terremotos dejaron fuera de servicio gran parte de la red comercial de telefonía móvil.
Lorenzo contó que
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La escasez obligó a la gente común a asumir gran parte de las labores de rescate.
Jacobo Vidarte, especialista en gestión de emergencias en Venezuela, dijo que, según los protocolos internacionales de búsqueda y rescate urbano, los vecinos son los primeros en intervenir ante una emergencia antes de que lleguen los equipos de rescate profesionales.
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Pero en Venezuela, los voluntarios —que a veces carecen de entrenamiento y del equipo adecuado— constituyen aproximadamente el 70% de quienes participan en la respuesta ante desastres, ya que el país cuenta con muy pocos equipos, dijo Vidarte.
Estas deficiencias ya existían mucho antes de los terremotos.
Los expertos dijeron que los sistemas de emergencias y de salud de Venezuela se han deteriorado después de más de
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La crisis económica del país aceleró un éxodo masivo de bomberos, enfermeros y médicos con experiencia, a medida que los sueldos del sector público se desplomaban. El equipamiento quedó en mal estado y los hospitales se enfrentaban a una escasez crónica de electricidad, agua corriente y suministros médicos.
Más del 60% de los venezolanos carecía de acceso regular a la atención de la salud antes de los terremotos, según un informe de una plataforma humanitaria independiente,
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Los expertos dicen que Venezuela aún cuenta con personal médico y de emergencias cualificado y comprometido, pero no es suficiente, como tampoco lo son los recursos y el equipo especializado necesarios para hacer frente a un desastre de esta magnitud.
Lorenzo dijo que sus sueldos son tan bajos que tienen que pagar para ir a trabajar.
Durante años, el régimen colocó al frente de muchas instituciones a personas designadas por motivos políticos en lugar de a expertos técnicos, dijo José Araque, geógrafo de la Universidad de los Andes que estudia el riesgo de desastres.
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Las instituciones científicas de Venezuela, añadió, llevan mucho tiempo identificando los riesgos sísmicos y elaborando recomendaciones, pero los gobiernos no han sabido plasmar ese trabajo en políticas públicas.
Las organizaciones humanitarias internacionales afirman que los años de aislamiento político también complicaron la respuesta.
Phil Gelman, director para Latinoamérica de GOAL, una organización humanitaria que lleva a cabo programas de salud en Venezuela, dijo que grupos como el suyo pasaron años trabajando de forma discreta en el país debido a la relación hostil del régimen con la sociedad civil, lo que limitó las relaciones institucionales en las que suelen apoyarse durante los desastres.
Gelman dijo que trabajaban en la sombra y que esa situación no se puede resolver de un día para otro.
Janeth Márquez, directora de la oficina en Venezuela de la organización benéfica católica
Márquez dijo que no fueron los terremotos los que colapsaron el sistema de salud, sino que ya estaba colapsado.
Carlos Alvarado, ministro de Salud de Venezuela, dijo en televisión que el gobierno había movilizado a más de 5.000 profesionales de la salud y había integrado hospitales militares, públicos y privados en una respuesta unificada.
“Hemos logrado atender de manera óptima a los pacientes”, dijo.
© The New York Times 2026.
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