
(Desde Estados Unidos) La
Impulsado por
PUBLICIDAD
El Adolphus acompañó la evolución de la ciudad y se convirtió en epicentro de la vida social local durante las décadas de 1920 y 1930, con cenas de gala y presentaciones de orquestas de big band que contó con la presencias grandes personalidades.
El valor patrimonial del edificio está respaldado por su reconocimiento como Monumento Histórico, la distinción de Dallas Landmark y su inclusión en el Registro Nacional de Lugares Históricos de Estados Unidos. Las sucesivas remodelaciones modernizaron sus instalaciones, pero conservaron el espíritu original.
PUBLICIDAD
El lobby, con obras de arte centenarias y una iluminación cuidada, sigue siendo uno de sus espacios más icónicos. El hotel ofrece spa, gimnasio, piscina en la terraza y una oferta gastronómica reconocida en la ciudad, con
Más allá de su prestigio, el Adolphus es célebre por relatos asociados a fenómenos inexplicables y que, con el paso del tiempo, cobraron carácter de “paranormales”. El sitio
PUBLICIDAD
Entre los relatos más difundidos sobresale el de una novia abandonada en la década de 1930 que, según la leyenda, habría esperado en vano a su prometido antes de quitarse la vida en ese mismo piso. El sitio de turismo oficial Visit Dallas, avalado por la organización del Mundial, incluye al Adolphus en su circuito de turismo paranormal y describe:
El edificio también conserva objetos históricos singulares, como un reloj de bronce de 1865 traído de París,
PUBLICIDAD
La historia del Adolphus está marcada por una serie de muertes documentadas, desde la caída de un camarero semanas después de la inauguración, hasta accidentes en los ascensores y fallecimientos en el piso 19. Según una investigación citada por
El Adolphus defendió su identidad histórica frente a la expansión urbana y la modernización de Dallas. Su preservación fue reforzada por una remodelación en la década de 1980, con una inversión de 80 millones de dólares y la posterior inclusión en el Registro Nacional de Lugares Históricos. En la actualidad, el hotel ofrece spa, piscina descubierta y gimnasio en el séptimo piso, junto con bares, cafeterías y espacios que conectan la tradición con la vida urbana.
PUBLICIDAD
Argentina ya está instalada en Dallas. Después de su partido ante el combinado europeo, volverá a su lugar de residencia en esta Copa del Mundo. Pero dentro de unos días, el Adolphus Hotel volverá a abrir sus puertas, con sus historias paranormales, para recibir a los campeones del mundo de cara a la definición de la fase de grupos del Mundial en los Estados Unidos.


Deja una respuesta