
Los hombres que profanaron la tumba de
Hacer música es un
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Es difícil obtener pruebas concluyentes, pero las investigaciones existentes sugieren que pueden existir otros beneficios. Un estudio de 2020 indica que los músicos también podrían tener una
¿Podrían los niños con talento musical precoz tener una ventaja inicial? Un estudio de 2010 descubrió que los músicos que comienzan a entrenar antes de los siete años tienen un cuerpo calloso más grande, el puente neural entre los dos hemisferios cerebrales, que quienes comienzan más tarde. Una investigación de 2014 sugiere que aprender un instrumento también mejora la
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El entrenamiento musical en la edad adulta se ha relacionado con un deterioro más lento asociado al envejecimiento. Un pequeño estudio con adultos mayores mostró que continuar aprendiendo un instrumento se asoció con un menor deterioro de la memoria de trabajo verbal y del volumen de materia gris. Un metaanálisis de 2021 también halló una asociación entre la práctica musical y un menor riesgo de desarrollar demencia. Si estos hallazgos se deben a que los cerebros de los músicos son más resilientes o a que quienes no padecen demencia siguen tocando durante más tiempo es una cuestión compleja que futuras investigaciones deberán dilucidar.
El instrumento que se toca podría marcar la diferencia. Un estudio de 2024 con 1100 británicos mayores reveló que los pianistas y los instrumentistas de viento-metal tendían, en promedio, a tener mejor memoria de trabajo. Los instrumentistas de viento-madera presentaban una función ejecutiva superior. Los cantantes destacaban en el razonamiento verbal. Quienes tocaban varios instrumentos no obtenían ningún beneficio neuronal adicional.
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Además, el sistema límbico del cerebro, que procesa el placer y la recompensa, se activa al tocar un instrumento. Las
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