
El líder ruso,
La cita económica más importante del país comenzó esta semana en San Petersburgo, ciudad natal de Putin. Durante la apertura del evento, un ataque alcanzó una instalación en la ciudad, un hecho que coincidió con la llegada de delegaciones extranjeras y que
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La ofensiva militar iniciada por Moscú en 2022 continúa ejerciendo presión sobre la economía. El aumento de los precios, las subas impositivas, los elevados costos del crédito, la escasez de mano de obra y el cierre de empresas figuran entre los principales desafíos que enfrenta el país.
Según estadísticas oficiales,
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El economista ruso Alexander Kolyandr, radicado en Londres, advirtió sobre el escenario económico que enfrenta el país. “La economía rusa está entrando en un estancamiento, con altas tasas de interés y una fuerte presión inflacionaria”, declaró a

El especialista descartó una crisis similar a la de la década de 1990, pero describió un deterioro progresivo. “No veo que la economía rusa entre en los años noventa o algo similar; simplemente es una lenta degradación de todo”, afirmó.
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Durante años, el SPIEF fue conocido como el
Sin embargo,
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Entre los invitados extranjeros figuran el actor estadounidense
En ediciones anteriores, Putin utilizó el foro para defender la capacidad del Estado de sostener el gasto militar, criticar las sanciones occidentales y asegurar que la situación interna permanecería estable.
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Consultado el jueves sobre las dificultades económicas, el líder rechazó la posibilidad de una crisis profunda y recurrió a una conocida frase atribuida al escritor estadounidense Mark Twain. “Los rumores sobre mi muerte han sido enormemente exagerados”, respondió.
Mientras el Kremlin intenta transmitir estabilidad, algunos empresarios describen una realidad más compleja. Svetlana, propietaria de una marca de ropa para embarazadas y niños en la ciudad oriental de Jabárovsk, aseguró que evalúa cerrar su negocio. “Básicamente, estamos planeando cerrar”, afirmó.
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La empresaria atribuyó la situación a la caída de la natalidad, la reducción del consumo y el aumento de los costos operativos. “La gente tiene menos hijos, ajusta sus gastos y los costos aumentan”, explicó.
También señaló que los cortes de internet aplicados por las autoridades para dificultar ataques con drones afectan el funcionamiento de su actividad comercial. “Estamos volviendo a la vida de hace 18 años, cuando no había internet ni redes sociales”, sostuvo.
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Además, expresó preocupación por los cambios regulatorios. “Estoy cansada de preocuparme por multas debido a las nuevas leyes y al flujo interminable de nuevos requisitos que siguen apareciendo”, indicó.
Otra empresaria, Vera, propietaria de un salón de belleza en la región de Moscú, aseguró que los insumos de su negocio se encarecieron significativamente. “Sus precios se duplicaron este año”, dijo sobre los suministros que utiliza en su actividad.
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Pese a ello, recordó que su empresa sobrevivió a una situación de
Kolyandr sostuvo que la economía rusa funciona actualmente bajo un esquema de dos velocidades, en el que la industria de defensa recibe prioridad frente a otros sectores productivos. El experto señaló que una reversión del deterioro económico requeriría decisiones políticas de fondo, entre ellas el fin de la guerra y una reestructuración de la economía.
También destacó que, aunque el aumento de los precios del petróleo vinculado al conflicto con Irán elevó los ingresos rusos, esos recursos no alcanzan para compensar plenamente las necesidades presupuestarias del Estado.
A ello se suma la escasez de trabajadores, agravada por el reclutamiento de alrededor de 30.000 hombres por mes para participar en la guerra. “No hay una buena solución”, afirmó Kolyandr. “Seguirán posponiendo el problema todo el tiempo que sea posible”, concluyó.
(Con información de AFP)
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