
Washington intensificó este jueves su campaña de presión económica contra Irán con una doble ofensiva: el Departamento de Estado ofreció una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que permita desarticular los mecanismos financieros de la Guardia Revolucionaria Islámica, mientras el Departamento del Tesoro anunció nuevas sanciones contra redes vinculadas a las ventas de petróleo militar iraní.
Las medidas se adoptaron el mismo día en que Washington confirmó haber alcanzado un preacuerdo con Teherán para
La recompensa busca obtener información sobre los
PUBLICIDAD
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, declaró que Washington seguirá incrementando la presión económica sobre las exportaciones petroleras iraníes para
Majid Asgaripour/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS
El Tesoro también designó a la llamada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, un organismo iraní vinculado a la Guardia Revolucionaria que Washington describió como un mecanismo de extorsión contra el tráfico marítimo internacional en el estrecho de Ormuz. Bessent calificó la iniciativa como el
PUBLICIDAD
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes atacaron Irán, el Tesoro ejecutó sucesivas rondas de sanciones. Entre febrero y mayo, Washington sancionó a más de 30 individuos, entidades y buques acusados de facilitar exportaciones ilícitas de crudo y apoyar programas de misiles y drones. Solo en abril, la administración
La ofensiva económica de este jueves se produjo en un contexto de negociaciones diplomáticas aceleradas. El gobierno de Estados Unidos confirmó que sus equipos negociadores alcanzaron un
PUBLICIDAD
Las autoridades iraníes rechazaron esa versión. Fuentes del gobierno de Teherán desmintieron la existencia del preacuerdo, en una contradicción que revela la fragilidad del proceso diplomático. Las negociaciones, mediadas por Pakistán y Qatar, se intensificaron en la última semana, aunque Teherán rebajó sistemáticamente las expectativas de un acuerdo inminente.
La estrategia dual de la administración queda así al descubierto: mantener el cerco financiero sobre Teherán mientras tantea un acuerdo que evite la reanudación de los combates. La clave reside en si Trump avala o veta el preacuerdo suscrito por sus propios negociadores.
PUBLICIDAD
Compartir nota:

Deja una respuesta