El paro de transportistas anunciado por gremios de trabajadores del sector para el próximo 2 de junio no solo se producirá en Lima Metropolitana, sino que tiene apoyo a nivel nacional, según los representantes que convocaron hoy a la protesta.
Martín Ojeda, representante de Transportes Unidos, afirmó que incluso buses de transporte interprovincial de regiones como Cusco, Ica, Arequipa y Piura anunciaron que respaldarán el paro indefinido como parte del reclamo por el alza del combustible en todo el país, además de la inseguridad con la que convive el sector de tranporte.
“Se ha manifestado Cusco, se ha manifestado Ica, se ha manifestado Arequipa, se ha manifestado Piura. También se van a la huelga”, afirmó Ojeda en conversación con Panamericana. El vocero también indicó que, aunque en Lima el alza del precio del combustible grande, en provincias los costos de operación son aún más altos.
Los gremios aseguran que el paro reunirá a transporte urbano, interprovincial y carga pesada en todo el país, y que el Ejecutivo no cumplió compromisos firmados en actas sobre alivio económico y seguridad para el sector. En esa línea, sostienen que las promesas no se convirtieron en decretos supremos que debían ser publicados para may, luego de acuerdos a los que se llegó en reuniones en el mes de abril.

El pedido de los transportistas es el de un subsidio de S/ 4 por galón de combustible durante dos meses consecutivos, algo que según Martín Ojeda quedó consignado en actas suscritas con autoridades estatales, pero no se materializó hasta el cierre de mayo.
“Acá están los acuerdos y nunca se estableció el decreto de urgencia. Y nos prometieron que este decreto iba a demorar una semana, no un mes. Ese es el tema”, afirmó al medio televisivo.
La presión por el combustible fue expuesta con cifras por más de un representante. Giovanni Diez, representante de los transportistas de carga pesada, sostuvo en conferencia de prensa que cerca del 90% de las 245.000 empresas de transporte de carga del país utiliza diésel y que ese combustible aumentó alrededor de 70%.
Diez vinculó ese salto con la viabilidad diaria de la actividad. “El costo operativo prácticamente se traduce en combustible. El transporte ya no puede aguantar más”, afirmó Diez en conferencia de prensa.

La otra línea de conflicto que los gremios colocaron en la convocatoria es la violencia contra los trabajadores del sector. Héctor Vargas, presidente de empresas de transporte urbano de Lima y Callao, dijo en conferencia de prensa que uno de los problemas que enfrenta la actividad es la incidencia de extorsión y sicariato, con víctimas mortales y conductores que dejaron el país en busca de condiciones laborales más seguras.
Según Vargas, la caída de personal se arrastra desde 2024 y ya alteró de manera directa la prestación del servicio. “Muchos conductores se están saliendo del mercado por miedo. Hoy las empresas operan apenas al 30% o 40% de su capacidad”, dijo el representante en conferencia de prensa.

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