(Desde Estados Unidos) Qué difícil es describir con palabras lo que se vivió este 15 de julio en Atlanta, una ciudad que por siempre será recordada por todos los argentinos como el lugar donde
El duelo empezó un rato antes del comienzo del encuentro. Como se esperaba, el cruce de hinchadas fue uno de los espectáculos más maravillosos que nos regaló este torneo. En un estadio que contó con más del 60 por ciento de fanáticos argentinos,
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Lo mismo sucedió en el momento del himno argentino. La parcialidad inglesa abucheó el himno patrio, pero desde las tribunas y en la cancha, el sonido habrá llegado a más de 120 decibeles cuando los futbolistas argentinos empezaron a entonar la canción mientras desde afuera se los acompañó como nunca antes en este torneo de la FIFA. El semblante de los jugadores lo decía todo: la procesión fue por dentro, pero se desató en un momento único para todos y que también será para coleccionar.
¡¡O JUREMOS CON GLORIA MORIR!!
— DSPORTS (@DSports)
Más allá del clima en las tribunas, se jugó un partido y ahí la selección argentina fue más. Por eso sorprendió cuando el equipo de Thomas Tuchel golpeó a los 10′ del complemento gracias a
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Argentina encontraba pases filtrados en los espacios que dejaba la defensa inglesa y
Y antes del segundo tanto argentino, después de que Messi mostró la mejor versión de su pierna inhábil para darle un pase a la cabeza a
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Una vez que el árbitro marroquí pero nacionalizado estadounidense
O Montiel MIJANDO na cara do Bellingham
— chumb0 (@chumb0s)
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