
Durante unos segundos solo se escuchó el ruido de las herramientas golpeando el concreto. Después apareció una mano. Luego un casco. Finalmente,
Su
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Hasta ese día,
Cuando comenzaron los
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Durante varios días nadie supo si seguía con vida. Recién el domingo, casi cinco días después del desastre, los
A través de una sonda le suministraron más de diez litros de agua para mantenerlo hidratado y, mediante un tubo flexible, le hicieron llegar oxígeno. También pudieron comunicarse con él de forma permanente, una señal alentadora que confirmó que seguía consciente mientras esperaba bajo las ruinas.
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Su historia movilizó a
Cada avance obligaba a recalcular la estrategia. El primer túnel proyectado debió abandonarse cuando el edificio registró nuevos movimientos, obligando a los ingenieros a diseñar un acceso completamente distinto. En la etapa final, dos equipos excavaron desde diferentes puntos hasta abrir un pasadizo de unos tres metros que permitió llegar al lugar donde permanecía atrapado.
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“Era una estructura bastante complicada de acceder, con pilares muy grandes. No era fácil llegar al punto exacto”, explicó Cristian Vera, jefe del equipo USAR de Bomberos de Chile, uno de los grupos que participó en la operación.
Cuando
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“Esto es verdaderamente un milagro”, dijo su esposa, que permaneció durante días frente al edificio esperando noticias.
En un país sumido en el duelo, donde las posibilidades de encontrar un
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El 24 de junio salió de su casa para cumplir un turno más de trabajo. Ocho días después volvió a ver la luz convertido en el
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