
La película
El director
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“Encendías las luces y el lugar se veía espantoso. Pero cuando llegaba la noche, era una fantasía de ensueño”, explicó el cineasta.

La producción, según detalló Badham en el pódcast de
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El equipo transformó la discoteca
El resultado solo lucía espectacular bajo la iluminación nocturna, fruto de soluciones rápidas y un presupuesto limitado.

La trama de
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La discoteca representa para Manero un refugio, donde cada sábado por la noche logra escapar de su entorno. Badham señaló que el enfoque buscó transmitir la crudeza y el realismo de la juventud urbana, sin recurrir a una visión mitológica de la historia.
“Quería que la película se sintiera como si un documentalista británico hubiera aterrizado en Brooklyn y simplemente filmara lo que veía”, afirmó el director. Los bailarines, lejos de exhibir coreografías perfectas, mostraron movimientos rústicos aprendidos en la pista, lo que reforzó la autenticidad de la narración.
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El rodaje enfrentó múltiples obstáculos. El director original,
Según Badham, el productor
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Badham, que solo tenía una película en su haber, afrontó el reto de reorganizar la producción en menos de dos semanas, según relató en

La presencia de Travolta en Brooklyn generó un fenómeno social inesperado. Badham relató: “El primer día de rodaje, unas chicas lo vieron bajo las vías elevadas y empezaron a gritar ‘Vinny Barbarino’. En cuestión de horas, había una multitud de unas 15.000 personas”.
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El equipo empleó hojas de llamado falsas, horarios de rodaje al amanecer y vehículos duplicados para despistar a los curiosos, aunque ninguna de esas estrategias resultó efectiva. A pesar del caos, lo que surgió fue una película intensa, marcada por la improvisación y por la energía de un Travolta en plena sintonía con su personaje.
“Travolta ya sabía perfectamente quién era Tony Manero. No buscaba una interpretación, simplemente estaba en sintonía con la vanidad, las inseguridades y el desparpajo del personaje”, explicó Badham.
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El mito de que las escenas de baile se filmaron con música de
El título definitivo, “Fiebre de sábado por la noche”, surgió de manera espontánea. Durante una reunión, ejecutivos y creativos no conseguían mejorar el nombre original, “Tribal Rites of the New Saturday Night”. Badham contó: “Dije en broma ‘Saturday Night Fever’ y la sala quedó en silencio. Todos entendieron que ese era el título”.
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