A los 45 años,
Con 1,96 metros de estatura, Ibrahimovic construyó gran parte de su carrera sobre la potencia, la coordinación y una capacidad técnica poco habitual para un futbolista de su tamaño. Ese perfil no desapareció tras su último partido profesional. El gimnasio pasó a ocupar un lugar central en su vida cotidiana, con ejercicios de fuerza, levantamientos olímpicos y pruebas de resistencia que llevan su cuerpo al límite.
PUBLICIDAD

El sueco suele publicar videos de sesiones que incluyen trepar cuerdas solo con los brazos, realizar abdominales con las piernas sujetas a un saco de boxeo y ejecutar movimientos de
El CrossFit se convirtió en su método
En una de sus rutinas,
PUBLICIDAD
El exfutbolista también incorporó movimientos propios del CrossFit, como los

“Hago mucho trabajo de piernas. Hago sentadillas. Hago CrossFit; es lo único que me hace sufrir”, afirmó.
Para el exjugador del Barcelona, levantar pesas forma parte de un sistema de preparación más amplio. El objetivo no parece vinculado solo a la apariencia física, sino a conservar movilidad, potencia y resistencia tras más de dos décadas en la élite. La intensidad de sus publicaciones le permitió proyectar una imagen de plena vigencia física, incluso después del retiro.
PUBLICIDAD
Las artes marciales explican parte de su estilo dentro y fuera de la cancha
El vínculo de

El taekwondo estuvo presente en algunas de las imágenes más recordadas de su carrera. Su remate ante Italia en la Eurocopa de 2004, una definición de taco dentro del área, y la chilena desde unos 40 metros ante Inglaterra en 2012 reflejaron una coordinación que escapaba del repertorio habitual de los delanteros centro.
PUBLICIDAD
La práctica de artes marciales también ayuda a entender por qué sus rutinas actuales alternan levantamientos con movimientos que requieren precisión. El sueco no se limita a ejercicios de fuerza lineal. Suma desplazamientos, trabajo de core, equilibrio y acciones explosivas que replican parte de las demandas que enfrentó durante su carrera.
A lo largo de sus años como profesional, Ibrahimovic jugó en clubes como Ajax, Juventus, Inter de Milán, Barcelona, Paris Saint-Germain, Manchester United y AC Milan. En cada etapa sostuvo una preparación que le permitió competir hasta una edad poco frecuente para un atacante de su perfil físico.

El yoga apareció tras las lesiones y cambió su forma de entrenar
Las lesiones graves también modificaron su relación con el cuerpo. Ibrahimovic explicó que recurrió al
PUBLICIDAD
“El momento más difícil para mí fue cuando estuve gravemente lesionado y no podía moverme como solía hacerlo. Fue entonces cuando descubrí el yoga”, relató. Acostumbrado al contacto, la velocidad y las acciones explosivas, encontró una disciplina basada en la pausa, la respiración y el control de cada posición.
“El yoga era todo lo contrario, así que supuso un nuevo reto para mí.
PUBLICIDAD
A los
“Nunca estoy satisfecho, siempre intento superarme”, expresó en una entrevista con
PUBLICIDAD
Compartir nota:




Deja una respuesta