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El ducto, también conocido como Petroline, fue blanco de ataques en las regiones de Riad y Medina, según informó el ministerio en un comunicado citado por la Agencia Saudita de Prensa (SPA). “
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Arabia Saudita atribuyó el ataque a drones lanzados desde Irak por milicias respaldadas por Irán que ya habían disparado misiles y drones contra el reino durante la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. En un comunicado, la Cancillería condenó “el ataque al oleoducto Este-Oeste en las regiones de Riad y Medina (occidente) por varios drones procedentes de Irak,
“El oleoducto fue cerrado por precaución”, había dicho previamente un funcionario del ministerio de Energía.
Agregó que los ataques que ocurrieron el jueves en la mañana contra este oleoducto clave, que une al Golfo con el mar Rojo, había dejado varios heridos.
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El ataque se produjo en una semana de fuerte escalada regional: los hutíes, respaldados por Irán desde
Arabia Saudita es el mayor exportador mundial de petróleo crudo desde hace décadas, lo que convierte cualquier interrupción en su infraestructura en un factor de impacto inmediato sobre los mercados globales de energía.
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El oleoducto Este-Oeste conecta los principales yacimientos petroleros saudíes, en el golfo Pérsico, con el puerto de Yanbu, sobre el mar Rojo, a lo largo de
Riad había intensificado el uso de esta vía para desviar exportaciones hacia el mar Rojo y mitigar el impacto del bloqueo y las restricciones en el tráfico marítimo por Ormuz derivadas de la guerra con Irán. El ducto alcanzó rápidamente su capacidad plena una vez que el tránsito de petroleros por el estrecho quedó prácticamente paralizado, de acuerdo con datos difundidos por la agencia
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Pero esa ruta alternativa hacia el mar Rojo también quedó expuesta a otro frente de conflicto: los ataques de los hutíes contra buques que navegan por esa zona. Las exportaciones petroleras del reino cayeron a alrededor de
El diario
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Este avance añade una segunda vía de presión sobre el comercio energético saudí, en momentos en que la principal ruta hacia el Pérsico ya está condicionada por las restricciones derivadas del conflicto con Irán en Ormuz.
El barril de Brent llegó a superar los USD 110 el jueves, ante la especulación sobre el impacto del ataque en el suministro regional, y cerró el viernes en USD 104,56, con una suba acumulada de más del 8% en la semana, de acuerdo con datos recogidos por
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El Este-Oeste ya había sido blanco de amenazas y ataques reivindicados en los meses previos. A fines de julio, los hutíes afirmaron haber atacado con drones “varios objetivos y puntos sensibles” vinculados al suministro y transporte de petróleo desde el este de Arabia Saudita hasta Yanbu, es decir, la ruta asociada a este mismo ducto.
En abril, ataques atribuidos a Irán tuvieron como blanco una estación del oleoducto y provocaron la pérdida de aproximadamente 700.000 barriles diarios del volumen bombeado a través de esa infraestructura. En aquella ocasión, el bombeo se restableció plenamente tiempo después.
El Ministerio de Energía saudí confirmó que equipos de emergencia y técnicos especializados intervinieron “inmediatamente tras los ataques, adoptando las medidas necesarias para asegurar la infraestructura y evaluar su seguridad, conforme a los procedimientos de seguridad aprobados y a los planes de respuesta ante emergencias, y en coordinación con las autoridades competentes”.
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