Durante diez días,
Unos 200 comercios había desaparecido, los dos puentes sobre el río fueron arrasados y decenas de viviendas quedaron sepultadas. Los rescatistas buscaban desaparecidos entre las ruinas, pero las posibilidades de encontrar sobrevivientes se reducían con cada día que pasaba.
PUBLICIDAD
Entonces, el sábado 5 de septiembre, un grupo de habitantes que inspeccionaba lo que quedaba de una vivienda escuchó un ruido. Primero fue apenas un sonido débil. Después llegó un pedido de auxilio. La posibilidad parecía absurda, pero volvieron a escucharla: alguien estaba vivo debajo del barro, era Shrestha, de 64 años.
Los vecinos avisaron a los equipos de emergencia. Algunos se arrastraron entre el lodo hasta encontrar una abertura, mientras otros comenzaron a retirar los restos con palas. Consiguieron llegar hasta ella, le dieron agua y la sacaron de la vivienda parcialmente sepultada. Poco después, un helicóptero la trasladó a un hospital de
PUBLICIDAD

Su familia todavía no podía creer lo que estaba ocurriendo.
No habían encontrado el cuerpo de Chandika. Tampoco el de su esposo,
El jueves 3 de septiembre, después de días sin noticias, unas 60 personas de la familia se reunieron para realizar una cremación simbólica. Ante la ausencia de los cuerpos, utilizaron efigies sagradas para representar a
PUBLICIDAD
En
La familia

Cuando llegó la inundación,
PUBLICIDAD
Los equipos ya habían buscado allí. El barro hacía casi imposible avanzar y los propios rescatistas se hundían al intentar desplazarse. Un helicóptero había sobrevolado la zona pocos días después del desastre, pero localizar a una persona sepultada dentro de una vivienda prácticamente cubierta era una tarea mucho más difícil.
El viernes 4 de septiembre, un día antes del hallazgo,
PUBLICIDAD
Por eso, cuando al día siguiente los vecinos escucharon sonidos provenientes de la casa, algunos llegaron a pensar que podían ser restos moviéndose entre los escombros. El hermano de Chandika contó que también se oía el ruido de platos golpeándose.

Chandika había resistido diez días atrapada bajo los restos de su casa, mucho más allá de las 72 horas consideradas críticas después de un desastre de esta magnitud.
Su rescate llegó en medio de una catástrofe que dejó al menos 1.300 muertos y unas 5.000 personas desaparecidas, después de que un colapso glaciar en el
PUBLICIDAD
Ahora la familia tendrá que reunirse otra vez, pero para una ceremonia completamente distinta. Su sobrino explicó que deberán realizar nuevos rituales para purificar a
La mujer que habían despedido como muerta está ahora en un hospital de
PUBLICIDAD
Compartir nota:


Deja una respuesta