El régimen de
El Ministerio de Salud del régimen informó que médicos de cuidados intensivos concluyeron que Rivera, de 73 años, continua en
La difusión de fotografías oficiales que mostraron a Rivera postrado en una cama de hospital, conectado a un respirador y con signos visibles de deterioro físico, generó alarma en la comunidad internacional y reavivó las denuncias sobre las condiciones en que la dictadura mantuvo a los opositores políticos.
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El 7 de marzo de 2026, las autoridades dispusieron su traslado al Hospital Fernando Vélez Paiz por un agravamiento respiratorio. Los especialistas diagnosticaron

En el hospital, los profesionales le practicaron una traqueotomía y lo conectaron a ventilación mecánica invasiva. Un estudio abdominal realizado el 15 de mayo de 2026 detectó líquido libre intraabdominal, y una laparoscopía reveló cirrosis hepática con lesiones macronodulares.
La dictadura afirmó que el paciente permanece bajo
La Amnistía Internacional reiteró la exigencia de una evaluación médica independiente y denunció que el estado crítico de Rivera confirmó el riesgo extremo al que estuvo expuesto tras más de dos años de desaparición forzada, detención arbitraria e incomunicación, sin acceso regular a su familia ni a su defensa legal de confianza.
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El régimen de Ortega y Murillo mantuvo un control sobre la disidencia desde la represión de las protestas de 2018, que dejaron cerca de 300 muertos y cientos de detenidos, según organizaciones defensoras de derechos humanos. A raíz de esas manifestaciones, cientos de opositores debieron exiliarse y la persecución política se profundizó.

Organizaciones indígenas nicaragüenses difundieron un comunicado en el que responsabilizaron al régimen sandinista por la situación de Rivera y por violaciones a los derechos humanos sufridas por opositores. Además, señalaron la importancia de garantizar atención médica adecuada, acceso a su familia y a mecanismos internacionales de protección, además de exigir su liberación inmediata.
La comunidad internacional, encabezada por Estados Unidos y organizaciones de derechos humanos, incrementó en las últimas horas el reclamo por la liberación de Rivera y de todos los presos políticos en Nicaragua, mientras la dictadura mantuvo su posición y persistió en la restricción de derechos y libertades fundamentales para los opositores.
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Manuel Prado, vicepresidente de la Organización Miskita Americana, resaltó la trayectoria de Brooklyn Rivera como figura clave en la resistencia frente al sandinismo y recordó su participación en la Contra, el movimiento armado que contó con respaldo de Estados Unidos durante las décadas de 1970 y 1980.
Por su parte,
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(Con información de AFP y AP)
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