La oposición de Nicaragua corteja a una parte del Ejército mientras Ortega y Murillo buscan amarrar su lealtad

•

Ejército Nicaragua
El Ejército de Nicaragua tiene unos 12 mil soldados y más de 40 generales (Foto 19 Digital)
Guardar

El

Mientras un sector de la oposición ha comenzado a hablar directamente a los militares sobre su lugar en

PUBLICIDAD

La disputa se hizo especialmente visible este 2 de septiembre, durante el 47 aniversario del Ejército. Ese día, la

Horas después,

PUBLICIDAD

“Le decimos a los traidores, vividores y vendepatria, vergüenzas de la nación, que aquí estamos los soldados de la patria”, dijo Avilés. El jefe militar declaró, en nombre del Consejo Militar, el cuerpo de generales y la Comandancia General, su “

Ejército Nicaragua

El actual jefe del Ejército, general Julio César Avilés se ha convertido en un «tapón» para el ascenso de otros generales (Foto 19 Digital)

Mensajes opositores

Algunos sectores de la oposición nicaragüense han modificado sustancialmente la manera de dirigirse a las Fuerzas Armadas. En 2018, en medio de la represión contra las protestas, el principal reclamo era que el Ejército cumpliera su obligación constitucional, se mantuviera apartado de la represión y desarmara a los grupos paramilitares. Ocho años después, el mensaje incluye una disyuntiva:

PUBLICIDAD

El 1 de septiembre de 2018, la

La diferencia ahora es que algunos opositores no solamente reclaman una conducta determinada al Ejército, sino que

Preguntado si el

PUBLICIDAD

El planteamiento ha llegado incluso a las discusiones sobre la composición de un eventual gobierno provisional. El comentarista político

La UNAB fue más directa este 2 de septiembre. “Ese es el aporte que Nicaragua espera de ustedes: no las armas contra sus hermanos, sino el criterio profesional”, dijo a oficiales y soldados no involucrados en la represión. Luego añadió una frase dirigida al futuro de los uniformados: “

PUBLICIDAD

Ejército Nicaragua

El actual ejército nicaragüense tiene su origen en la guerrilla sandinista que tomó el poder en 1979 (Foto archivo)

Papel de Estados Unidos

Javier Meléndez, analista en asuntos de defensa y seguridad, considera que esos mensajes deben verse también dentro de la manera en que

“Yo comenzaría diciendo que hemos llegado a un punto en que

PUBLICIDAD

Según el analista, esa visión

No existe evidencia pública de una fractura importante dentro del Ejército nicaragüense ni de una rebelión en marcha. Tampoco puede darse por establecido que la institución esté preparando una ruptura con Ortega y Murillo. Lo comprobable es que

PUBLICIDAD

General Julio César Avilés

El principal de esos mecanismos tiene nombre propio:

Avilés asumió la Comandancia General el

Ejército Nicaragua

El equipamiento militar de Ejército de Nicaragua proviene de la extinta Unión Soviética y de Rusia, principalmente (Foto archivo)

Con Avilés terminó esa rotación.

En enero de 2014 fue reformada la Ley 181, Código de Organización, Jurisdicción y Previsión Social Militar, y

PUBLICIDAD

Avilés recibió un segundo período entre 2015 y 2020, después un tercero entre 2020 y 2025 y finalmente un cuarto mandato que comenzó el 21 de febrero de 2025 y se extenderá hasta 2031.

En su cuarta juramentación,

Avilés respondió en términos similares. Al asumir nuevamente el mando prometió que “con honor y lealtad” protegería, respetaría y cumpliría la Constitución reformada por Ortega y Murillo. También agradeció a Ortega “la confianza que deposita en este soldado del pueblo” y a Murillo su “respaldo y confianza”.

Cúpula militar envejecida y como “tapón”

La relación no se limita a Avilés. Ortega y Murillo

En julio de 2025, el diario La Prensa registró que

En 2025

Ejército Nicaragua

Con mensajes y beneficios personales, Daniel Ortega mantiene la lealtad de la cúpula militar. Aquí lo vemos con el general Julio César Avilés, este miércoles 2 de septiembre (Foto 19 Digital)

Ese proceso ha producido

La carrera militar funciona como una pirámide: cuando se retira el comandante asciende otro oficial y ese movimiento abre sucesivamente plazas en los rangos inferiores. Cuando la cúspide permanece, coroneles, tenientes coroneles y otros oficiales pueden encontrar bloqueada su progresión.

Dora María Téllez ha definido esa acumulación como un “

Meléndez considera que precisamente allí debe buscarse

“La dictadura ha cooptado la alta oficialidad, los hace participe del narcotráfico y esos mandos medios ven la corrupción de sus comandantes a gran escala y eso genera mucha frustración profesional porque ven sus carreras estancadas y sin respeto social. Además, desde adentro sienten la degradación de una institución que está completamente al servicio de Daniel Ortega y su familia”, afirma Meléndez.

Origen guerrillero

El Ejército que hoy encabeza Avilés es producto de una transformación que comenzó hace casi medio siglo. Después del derrocamiento de

La guerra de los años ochenta convirtió al EPS en una fuerza enorme para las dimensiones del país. El

La transformación no fue solamente numérica. Se eliminó el servicio militar obligatorio, comenzó la separación formal del Ejército y el FSLN y en septiembre de 1994 fue aprobada la Ley 181. Las reformas constitucionales de 1995 establecieron una institución nacional, profesional, apartidista, obediente y no deliberante. Desapareció el nombre Ejército Popular Sandinista y quedó oficialmente

El general Humberto Ortega, hermano de Daniel Ortega, fue el primer comandante en jefe del Ejército de Nicaragua (AP Foto/Mark Hume, Archivo)

El general Humberto Ortega, hermano de Daniel Ortega, fue el primer comandante en jefe del Ejército de Nicaragua (AP Foto/Mark Hume, Archivo)

Humberto Ortega dejó la jefatura el 21 de febrero de 1995 y entregó el mando a Joaquín Cuadra. Después vinieron Carrión, Halleslevens y Avilés. La propia historia oficial del Ejército presenta aquellos relevos como parte de su proceso de profesionalización y destaca los cuatro cambios de mando realizados entre 1995 y 2010 conforme a las leyes.

La permanencia de Avilés rompió esa secuencia y coincidió con un progresivo retorno del lenguaje político e histórico de la revolución a los discursos militares. Ese lenguaje quedó nuevamente expuesto este 2 de septiembre, cuando el comandante en jefe identificó a la institución con los “héroes y mártires”, calificó de “traidores” y “vendepatrias” a los adversarios del régimen y declaró el respaldo militar a una reforma constitucional impulsada por Ortega y Murillo.

Ortega reforzó el mensaje durante el mismo aniversario: “

El peso político que se atribuye ahora a las Fuerzas Armadas contrasta con sus dimensiones relativamente modestas. Nicaragua no publica regularmente un desglose transparente y actualizado de sus efectivos, pero una de las últimas estimaciones comparables de la CIA

La institución agrupa la Fuerza Terrestre, Fuerza Naval, Fuerza Aérea y Defensa Antiaérea, Comando de Operaciones Especiales, comandos militares regionales, destacamentos territoriales y estructuras de inteligencia, contrainteligencia, formación y logística.

Su inventario sigue compuesto fundamentalmente por material soviético y ruso. La incorporación más significativa de las últimas décadas fue la de unos 50 tanques T-72B1MS procedentes de Rusia. También conserva T-54/T-55, PT-76, vehículos de combate BMP-1 y transportes blindados BTR, aunque el número efectivamente operativo de buena parte del material antiguo no es público.

La Fuerza Aérea tiene capacidades considerablemente menores. Carece de una aviación moderna de combate y depende principalmente de helicópteros Mi-17/Mi-171 y aviones de transporte Antonov An-26 para transporte, abastecimiento, vigilancia y rescate.

La Fuerza Naval, por su parte, es fundamentalmente costera y

En Centroamérica, Nicaragua tampoco posee la fuerza militar más numerosa. Las estimaciones comparables de 2022 calculaban unos 20,000 militares activos en Guatemala y 16,000 en Honduras, frente a unos 12,000 nicaragüenses. Costa Rica abolió el Ejército en 1948 y Panamá tampoco mantiene unas Fuerzas Armadas convencionales. La particularidad nicaragüense está en su capacidad terrestre pesada, especialmente los tanques, blindados y artillería de procedencia soviética y rusa.

La

El régimen de Daniel Ortega organizó un ejército paramilitar para contener la rebelión de abril 2018. Expertos consideran que ese puede ser uno de los orígenes de las bandas delincuenciales que azotan Nicaragua.

En 2018, el Ejército de Nicaragua se negó a desarmar al ejército paramilitar que organizó el régimen para reprimir a los opositores (Foto archivo)

Meléndez sostiene que

“Por ejemplo, decirles que habrá incentivos profesionales, amnistías condicionadas, etc. es una estrategia realista y necesaria. Es en ese sector donde reside el verdadero músculo operativo de una institución armada;

El analista encuentra un antecedente regional en Venezuela, donde durante años la oposición ha intentado dirigirse directamente a los militares para persuadirlos de romper con el chavismo.

“Miremos el caso venezolano, la narrativa del ‘lado correcto de la historia’ ha sido una constante del exilio hacia los militares. Además,

“De alguna manera logran que los mensajes se dejan de ver como reproches ideológicos de civiles inexpertos en asuntos de defensa y que se asimilen más como análisis técnico militar sobre la degradación de la institución”, agrega.

En Nicaragua, advierte, ese fenómeno no se ha producido de la misma manera. “

Mientras los opositores afinan ese mensaje, Ortega y Murillo mantienen el suyo mediante hechos y discursos: conservaron a Avilés, extendieron su mandato, ampliaron los períodos de las jefaturas, engrosaron el generalato, crearon rangos y ascendieron a los principales miembros de la Comandancia. Avilés, por su parte, ha respondido reiterando públicamente la cohesión de las Fuerzas Armadas y su respaldo al orden constitucional establecido por el régimen.

Para Meléndez, las decisiones de los militares en un escenario de cambio no deben interpretarse principalmente a partir de adhesiones ideológicas. “Hay que tener en cuenta que al final del día

Y recuerda que Nicaragua ya conoció una transformación semejante cuando el Ejército nacido de la revolución sandinista aceptó su reducción, profesionalización y subordinación a los gobiernos civiles después de 1990.

“Así fue antes con el ejército que se heredó del sandinismo”, dice Meléndez, “y creo que así será nuevamente”.

Compartir nota:

•

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *