
A pesar de su juventud, Aixa Vigil lleva más de una década en el vóley peruano y ya acumula campeonatos, mundiales,. Pero una lesión que la obligó a reinventarse desde adentro para volver con fuerza y lograr sus objetivos deportivos
A los 24 años, la atacante de
La lesión y el trabajo invisible

La recuperación fue lenta. Vigil lo admite sin rodeos: hubo semanas en que el mayor esfuerzo no era físico sino mental.
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Para atravesar ese período, la jugadora recurrió a dos psicólogos. Uno de ellos le repitió una idea que terminó siendo el eje de su proceso: hay cosas que no se pueden controlar. La lesión era una de ellas.
Fue la primera vez en su carrera que una lesión la dejó fuera de un torneo de selección. Esa novedad le costó más de lo esperado. Pero cuando el médico le dio el alta, retomó con una claridad que pocas veces se expresa tan directo:
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La revancha con Chile y el objetivo mundialista

El
La pregunta sobre si existe una revancha pendiente la responde sin titubear.
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Para ella, el panorama regional se ha vuelto más complejo. Colombia sorprendió al vencer a Argentina en la última Copa América, lo que redistribuyó las jerarquías que parecían establecidas. Vigil lo analizó desde adentro: conoce a los entrenadores de ambas selecciones rivales porque los tuvo en la liga peruana. A
La selección peruana, según Vigil, atraviesa un momento de crecimiento real. Cuenta con nutricionista, psicólogo y preparador físico incorporados al cuerpo técnico desde el año anterior, lo que la volvió más profesional. El entrenador
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