
Corría agosto de 1966 y nunca se había visto en el Mediterráneo semejante despliegue de barcos de guerra en tiempos de paz: 34 buques estadounidenses con una tripulación de más de
Al dramatismo del caso, que tenía en vilo a toda España por el
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El hallazgo de la bomba tuvo también un ingrediente que puso en ridículo al tremendo operativo montado para encontrarla. Ninguno de los sofisticados equipos de búsqueda de los estadounidenses pudo detectar el lugar donde se estaba y solo comenzaron a buscar allí cuando, ya sin esperanzas, decidieron explorar el lugar que desde el primer día les había señalado un
Caída del cielo
La historia de la bomba había comenzado el 17 de enero, cuando un avión cisterna KC-135 y un bombardero estratégico B-52G con cargamento nuclear, ambos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos,
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Las cuatro bombas termonucleares Mark 28 que transportaba el bombardero,
Casi de inmediato, soldados estadounidenses apoyados por miembros de la Guardia Civil española realizaron la limpieza de los restos de las dos bombas que quedaron esparcidos en el área y retiraron la otra, pero
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Esas tareas se hicieron en el mayor de los secretos, tanto que no existen informes oficiales sobre la evolución salud de los miembros de la Guardia Civil que ayudaron a los soldados estadounidenses enviados a limpiar la zona, aunque se sabe que
La operación fotográfica
Mientras la cuarta bomba seguía sin aparecer y los rumores sobre la existencia de
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La toma que más se difundió en los medios lo muestra

Europa Press / Europa Press
Se trataba de mostrarle a España y al mundo que esos rumores de peligro radioactivo no tenían fundamento. Para la dictadura franquista, la foto de Fraga Iribarne apuntaba también a otra necesidad. Para mediados de la década de los ’60, el
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Dudas sobre la autenticidad
El mismo día que se publicaron las primeras fotos comenzó a correr el
El asunto fue investigado a fondo por el periodista Juan Martínez Ruiz, del periódico
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En su artículo cita también varias crónicas de aquel momento, como la de Mateo Madridejos, redactor de
Documentos secretos
Existen documentos secretos que desmienten la tranquilidad que se buscó transmitir con esas fotos. Cuando se metieron al agua, tanto Fraga como Duke
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Uno de esos documentos, que data de 1967 pero fue desclasificado décadas más tarde, deja en claro que la dictadura franquista sabía perfectamente que los pobladores de la zona habían sido

29 MAYO 2023)
Otro informe desclasificado precisa qué tipo de contaminación sufren los vecinos de la zona. Lleva por título “Determinación de la posible contaminación interna con Pu-239 de habitantes de Palomares”, y deja constancia de que “la mayor parte del Pu-239 posiblemente inhalado lo habrá sido en forma de
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Hubo que esperar el fin de la dictadura franquista para que se hiciera público el grado de contaminación radioactiva de Palomares. En 1980 se realizaron estudios que demostraron que, 14 años después de la caída de las bombas y el baño de Fraga,
Del episodio de la recuperación de la bomba que estaba en el fondo del mar también queda un dato de color. Desde ese día, Francisco Simó Orts, que a partir de entonces fue conocido en toda España como “Paco, el de la bomba”, el pescador que indicó su localización exacta, pasó a la historia como “Paco, el de la bomba”. En agradecimiento, fue distinguido con un diploma de honor y una medalla en la embajada de Estados Unidos en Madrid y recibió un cheque de 7.000 dólares, unas 15.000 pesetas de esos tiempos.
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