
El régimen de
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní,
La información colocó en el centro de la agenda regional el futuro inmediato de Ormuz, un paso estratégico situado entre Irán y Omán afectado por meses de inestabilidad desde el comienzo de la guerra entre Irán,
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Baghaei evitó precisar el trazado de la ruta, aunque señaló que las discusiones continuaron para cerrar asuntos aún abiertos. Entre esos puntos figuran los términos finales del entendimiento y el texto de la declaración conjunta que deberán emitir Teherán y Mascate una vez concluido el proceso político y técnico.
La versión iraní presentó el acuerdo como un mecanismo bilateral y separado de cualquier negociación con Washington. Según las autoridades iraníes, el objetivo fue garantizar el tránsito de los buques a través del estrecho con un esquema pactado entre los dos Estados ribereños. Baghaei sostuvo además que los contactos progresaron pese a lo que describió como
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El portavoz iraní vinculó, de todos modos, la plena normalización del tráfico comercial en la zona con un cambio de escenario militar y político más amplio. Teherán afirmó que el tránsito no recuperará su ritmo habitual mientras persistan, según su postura, las acciones estadounidenses en el mar, las amenazas sobre la zona y el bloqueo naval contra el país.
La negociación con Omán forma parte de un proceso abierto hace tres meses entre los dos países para establecer una vía segura en el estrecho. Antes del estallido de la guerra, por
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La crisis se agravó después de que Irán anunciara a mediados de julio un nuevo cierre del estrecho tras bombardeos estadounidenses sobre el sur de su territorio. Teherán respondió con ataques contra objetivos de Estados Unidos en países de Oriente Medio, mientras Washington restableció el bloqueo naval contra la república islámica. Desde entonces, la reapertura parcial o total del paso quedó atada a exigencias políticas y militares cruzadas.
En esa secuencia, el régimen iraní reclamó a
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El avance informado este sábado coincidió con otra señal pública del endurecimiento iraní sobre el estrecho. El viceministro iraní de Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales,
El funcionario iraní respondió que el estrecho no podía ser controlado por medio de amenazas políticas ni demostraciones navales y sostuvo que su apertura o cierre quedaba bajo decisión iraní.
En Teherán, la reacción oficial reforzó la idea de que la disputa por el estrecho de Ormuz excedió la cuestión comercial y pasó a integrar una confrontación directa por soberanía, seguridad y capacidad de disuasión en el Golfo.
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La tensión en la zona no se limitó al plano diplomático. Esta jornada también trascendió, desde fuentes iraníes, que
A la vez, persistieron reportes de incidentes sobre la navegación comercial. En las últimas jornadas se conocieron denuncias sobre ataques a buques en tránsito y advertencias a embarcaciones que cruzaron la zona. Ese cuadro reforzó la urgencia de establecer un corredor definido entre Irán y Omán, no solo para ordenar el tráfico sino también para reducir el riesgo de nuevos episodios sobre una vía marítima decisiva para Asia, Europa y los mercados energéticos.
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Desde Ankara, el presidente turco,
Mientras tanto, en el Parlamento iraní avanzaron iniciativas para consolidar por ley la posición del país sobre el estrecho. Autoridades legislativas señalaron que buscaban unificar varios proyectos en una sola norma sobre Ormuz, con la intención de reforzar la potestad iraní sobre el paso y sobre la circulación de embarcaciones.
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(Con información de EFE)
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