
El delantero marcó su primer hat-trick internacional en la goleada 6-1 sobre Botafogo y vivió una noche soñada junto a su familia en el Cusco. Succar confesó que llevaba años esperando una actuación así, pero pidió humildad para afrontar el
Matías Succar vivió una noche que nunca olvidará. El delantero de Cienciano fue la gran figura de la goleada 6-1 sobre Botafogo de Brasil, por el partido de ida de los octavos de final de la
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Después del pitazo final en el estadio Inca Garcilaso de la Vega, Succar todavía parecía no poder dimensionar lo que acababa de suceder. El atacante miró hacia arriba y dedicó sus goles a personas muy importantes en su vida. Cuando le preguntaron qué pasaba por su cabeza en ese momento, resumió sus sensaciones en una palabra: “Una locura”.
Y no era para menos. El delantero acababa de marcar tres goles en un partido internacional, frente a un
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“Todavía me lo asimilo, es una locura. Y que estén acá todos ustedes, no, ni soñado”, confesó Succar, visiblemente emocionado.
“Hoy el fútbol me pagó cada entrenamiento”
El hat-trick no fue simplemente una actuación individual brillante. Para Succar, los tres goles representan la recompensa a un largo proceso de trabajo, sacrificios y momentos difíciles.
El
“Creo que hoy el fútbol me pagó cada entrenamiento, cada aguante, cada lágrima, cada noche sin dormir, cada gol fallado, todo lo que ha habido que aguantar”, expresó.
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Succar no solo estaba
En medio de la celebración, el delantero también tuvo presente a su familia, a la que considera fundamental para haber podido superar los momentos complicados.
“Con la familia siempre todo fue mucho más fácil y, bueno, se los dediqué. En todo momento se los he dedicado a todos”, sostuvo.
Su emoción fue tan grande que incluso confesó que quiso ir directamente hacia la tribuna para abrazar a quienes estaban acompañándolo en una noche que terminó convirtiéndose en una de las más especiales de su carrera.
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Su primera gran noche internacional
El partido contra
La espera terminó de la manera más espectacular posible.
“No había hecho gol en Copa todavía, era una cuenta pendiente que tenía”, explicó.
Y no marcó uno. Marcó tres.
Succar abrió su cuenta en la noche cusqueña y posteriormente volvió a aparecer para completar el triplete. Sus tres tantos fueron fundamentales para que
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“Yo lo único que puedo decir es un sueño, es un sueño por lo que he trabajado tantos años”, manifestó.
El delantero, sin embargo, sabe que el resultado no significa que la historia haya terminado. A pesar del 6-1, evitó cualquier exceso de confianza y recordó que Cienciano todavía deberá disputar el partido de vuelta en Brasil.
“Hay que seguir, hay que seguir porque falta la vuelta. Tenemos una linda oportunidad de seguir soñando, pero hay que ser muy humildes para ir a Brasil”, advirtió.
Una noche soñada con su familia presente
La emoción de Succar aumentó por la presencia de algunos de sus familiares en el estadio. Su padre estuvo en las tribunas y su hermano Alex, quien se encontraba en Líbano, apareció de manera inesperada para acompañarlo en una noche que terminó siendo inolvidable.
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“Mi papá, mi mamá, Alexito, que ayer fue su cumpleaños”, contó el delantero.
Succar aprovechó la ocasión para dedicarle un reconocimiento especial a su hermano, a quien considera una de las personas que marcó su camino y que estuvo presente durante diferentes etapas de su carrera.
“Él me marcó el camino, aguantó muchas balas por mí y gracias en gran parte yo estoy aquí parado gracias a él”, manifestó con emoción.
La presencia de su familia convirtió el hat-trick en algo todavía más significativo. No se trataba únicamente de tres goles y una victoria histórica. Para Succar, era también la posibilidad de compartir con las personas que estuvieron a su lado durante los momentos buenos y malos.
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Después del partido, cuando le preguntaron por qué había mirado hacia arriba durante la celebración, Succar explicó que se trataba de una dedicatoria especial.
“Para Ram”, respondió.
También recordó a “Tata”, personas a quienes considera importantes y que, según sus palabras, siempre estuvieron apoyándolo.
“Siempre han estado ahí y, bueno, yo creo que debe estar superfeliz”, expresó.
La escena de
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El sueño era marcar un gol, pero terminó haciendo tres
Succar también contó que la noche anterior había imaginado cómo podía ser el partido ante

“Soñaba con hacer un buen partido, por ahí hacer un gol, pero tres es una locura”, reveló.
El delantero consiguió su primer triplete en una competencia internacional. En el torneo local ya había logrado marcar tres goles con
“En copa internacional, sí. En el torneo local ya había convertido con Muni. Ahora mis primeros goles en copa y tres, tres seguidos”, explicó.
Para cualquier futbolista, marcar un hat-trick en una competición internacional representa un momento especial. Para Succar, además, llegó en una instancia decisiva, ante un rival brasileño y en una noche en la que

El balón firmado por todos
Como recuerdo de una noche histórica, Succar terminó con el balón del partido, pero no quiso considerarlo únicamente suyo.
El atacante mostró la pelota y explicó que estaba firmada por los integrantes del equipo. Para él, los tres goles no fueron producto exclusivo de su actuación.
“Firmada por todos los actores, todos los que se lo merecen, porque sin ellos no hubiera sido posible hacer los goles”, señaló.
El gesto refleja nuevamente la personalidad que mostró durante sus declaraciones. A pesar de haber sido el
Cienciano marcó seis goles, pero también presionó, defendió y jugó con intensidad durante los 90 minutos. El propio Succar entiende que su
La noche perfecta tuvo que terminar y, con ella, la celebración. Succar sabe que el 6-1 ya es parte de la historia, pero que todavía hay objetivos por alcanzar.
“Ya está, es historia, como siempre dice el profe. Así que hay que pensar en lo que viene”, sostuvo.
El próximo desafío será el clásico cusqueño ante
La ventaja conseguida en el
Por ahora, el delantero puede disfrutar de una noche que llevaba años esperando. Tres goles, una goleada histórica, su primer hat-trick internacional, su familia en las tribunas y un estadio entero celebrando su nombre.
Matías Succar convirtió una cuenta pendiente en una noche inolvidable. El fútbol, como él mismo dijo, finalmente le pagó cada entrenamiento, cada lágrima, cada noche sin dormir y cada gol fallado. Y lo hizo de la manera más espectacular: con tres goles que dejaron a
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