Fue un guardaespaldas financiero. Un filtro a potenciales negocios turbios o que lo llevarían a mal puerto. Y, por sobre todas las cosas, un sostén anímico en épocas de malaria. Jorge fue una pieza importantísima y base fundamental de los cimientos de la carrera de Lionel.
El obrero metalúrgico que se marchaba de la casa de madrugada para hacer horas extras y volvía recién a la hora de la cena para disfrutar un rato de sus hijos tenía una pasión oculta: la gestión y administración deportiva. Era una materia poco explorada en ese entonces, ya que las comisiones directivas de los clubes no estaban especializadas ni tampoco existían cursos o masters para nutrirse con información y metodologías. Pero con el correr del tiempo,
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Nada pasa por casualidad. Fue Jorge el que buscó alternativas para cubrir el costoso tratamiento con hormonas de 960 pesos (dólares en ese momento) mensuales, que lo llevó a Buenos Aires para una prueba en River y se convenció de que en España podrían bancarlo, pulirlo y explotarlo. Sin perder nunca las raíces:
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Mientras lo escoltó en cada paso en La Masía y las juveniles argentinas, Jorge también palpó y conoció gente ligada al fútbol desde el lado empresarial y administrativo. Y ahí entendió que por ahí podía canalizar su pasión por su deporte predilecto y además asistir y potenciar a su hijo. Corría el año 2010, cuando el padre de Rodrigo, Matías, Lionel y María Sol intercedió con Newell’s por la transferencia al fútbol griego de
“Jorge le dio una mano muy grande a Newell’s para que se hiciera el acuerdo con Adidas”, confió un ex dirigente leproso que dio cuenta de las charlas que el padre de Lionel tuvo con gerentes de la empresa alemana a nivel internacional para que desembarcara a mediados de
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Desde cerca o a la distancia,

En Rosario, hay quienes creen que no fue mera fortuna o coincidencia que
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Haciéndose camino al andar, Jorge también tuvo que aprender a decir que no. “Él tomó decisiones que tenía que tomar, no se relajó, ejercitó la negativa para cerrar algunas puertas. En esa posición se te abren un montón de puertas, te llegan negocios, ofertas y propuestas, pero la clave también está en tener la capacidad, con firmeza y rectitud, a decir que no. Habrán existido un montón de Messi en Argentina, Brasil y todo el mundo, pero no con un padre que los encamine, banque y asesore”, fue otra de las afirmaciones contundentes sobre la valía del papá del 10 argentino en los últimos cinco mundiales. Y el remate de esta frase también es digno de destacar:
Detrás de una estrella del tamaño de Lionel Andrés Messi hay talento genuino, práctica, perseverancia, sacrificios, sudor y lágrimas. Pero también hubo, además, un hombro fornido que jamás se descolocó y le sirvió como sostén ante cada derrota.
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