
Cuba sufrió el domingo por la noche un nuevo apagón nacional después de que el Sistema Eléctrico Nacional registró una
La interrupción ocurrió apenas 24 horas después de otro incidente que dejó sin electricidad a cinco de las 15 provincias cubanas. Desde finales de 2024, el país acumuló 11 colapsos masivos de su red eléctrica.
La Unión Eléctrica comunicó a través de sus redes sociales que ocurrió una “desconexión total” del Sistema Eléctrico Nacional. El Ministerio de Energía informó que
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El corte sorprendió a miles de personas en La Habana, donde numerosos residentes permanecían en las calles para aliviar las altas temperaturas del verano cuando la electricidad se interrumpió de forma repentina. La falta de suministro volvió a afectar el funcionamiento cotidiano de hogares, comercios y servicios básicos.
La crisis energética cubana se prolonga desde hace varios años y responde a las limitaciones estructurales del sistema eléctrico. Las siete centrales termoeléctricas que sostienen la mayor parte de la generación nacional superan los 40 años de funcionamiento y presentan distintos niveles de deterioro.

A esa situación se suma la escasez de combustible disponible para alimentar las plantas generadoras. Según las autoridades del régimen cubano, el embargo energético de Estados Unidos limitó el acceso regular a los suministros necesarios para mantener la producción eléctrica.
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Además del bloqueo petrolero, la administración del presidente
La Habana sostiene que las sanciones estadounidenses representan el principal factor detrás del deterioro del sistema eléctrico. En cambio, Estados Unidos atribuye la crisis energética a
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Los cortes de electricidad también afectan otros servicios esenciales. Cada interrupción reduce el suministro de agua potable debido a la paralización de los sistemas de bombeo y deja sin funcionamiento ventiladores y equipos de refrigeración en medio del verano caribeño.
La reiteración de estos episodios alteró la rutina de millones de cubanos. Las interrupciones prolongadas del servicio dificultan la conservación de alimentos, limitan la actividad comercial y afectan el funcionamiento de hospitales, escuelas y otras instalaciones que dependen del suministro eléctrico continuo.

Con una población cercana a los 9,4 millones de habitantes,
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Frente a este escenario, el régimen cubano impulsó una serie de reformas de libre mercado con el objetivo de fortalecer la economía y generar nuevas fuentes de ingresos que permitan atender las dificultades estructurales del país. Mientras tanto, las autoridades energéticas trabajan para restablecer el servicio tras un nuevo colapso que volvió a dejar a la isla completamente a oscuras.
(Con información de AFP)
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